Si nadie pagara, los terroristas no secuestrarían: New York Times
El periódico norteamericano aborda la problemática de pagar o no los rescates exigidos por los secuestradores


De acuerdo con la editorial del New York Times no se puede culpar a Obama de haberse negado a pagar el rescate exigido por el periodista, pues mantiene la postura acordada con el G-8, y principalmente respaldada por el gobierno del Reino Unido, de no negociar con terroristas y no pagar por las sumas solicitudes para liberar a los secuestrados
Estados Unidos, según el periódico neoyorquino, considera que al pagar los rescates está financiando el crecimiento de las organizaciones terroristas y motivándolos a que recurran, de nuevo, a esta práctica para hacerse con más y más fondos. En ese sentido han instado a una política global para rechazar ese tipo de negociaciones y lograr erradicar la práctica del secuestro
El diario estadounidense complementa su editorial con la reacción de la opinión pública y el gobierno de Barack Obama tras del asesinato del periodista James Foley
Según el rotativo norteamericano el horror ante la decapitación de Foley, el periodista independiente secuestrado y ejecutado por los extremistas islámicos, se produce por etapas. En primer lugar está el dolor por la muerte cruel de un reportero valiente. Luego viene el horror ante el sadismo de los verdugos, uno de ellos con claro acento británico, ante lo cual, se pregunta el diario, si se podría tratar de uno de los muchos jóvenes extranjeros que se han unido a las filas del Estado Islámico en Irak y Siria, atraídos por el “perverso romanticismo de la guerra santa". Finalmente está el saber que no se trata ni de la primera ni la última vez en que el mundo tendrás que presenciar el horror de ver a un rehén de rodillas ante terroristas enmascarados, que se valen de los secuestrados para aterrorizar, hacer una declaración política o exigir un rescate, como fue el caso de Foley donde pidieron 132 millones de dólares para liberarlo
La editorial del Times cierra honrando “a los muchos periodistas valientes, a los trabajadores humanitarios y funcionarios públicos que arriesgan su vida en zonas de conflicto”




