Barranquilla: ciudad cómplice de Gabo
La Alcaldía en un decreto que rinde homenaje póstumo lo reconoce como hijo adoptivo de la Puerta de Oro.


Barranquilla, una ciudad cómplice de los años mozos de Gabriel García Márquez, recuerda la Alcaldía en un decreto que rinde homenaje póstumo y lo reconoce como hijo adoptivo de la Puerta de Oro
Como un paradigma a seguir por las presentes y futuras generaciones de colombianos, destacó la Alcaldía de Barranquilla al Maestro Gabriel García Márquez a quien rindió homenaje póstumo a través del decreto 288
La Alcaldía recuerda que Barranquilla fue cómplice de los años mozos de Gabo cuando cursó estudios de secundaria en el Colegio San José. Durante este tiempo escribe piezas breves y poemas en la revista Juventud de ese colegio
En 1950 Gabo vive en Barranquilla en el Rascacielo, sede de un prostíbulo donde pagaba un peso con cincuenta centavos por cada noche. El 5 de enero de ese año, publica en El Heraldo su columna La Jirafa que bautizó así en secreto en honor a Mercedes Barcha. Se calcula que escribió unas 400 columnas, según está consignado en el libro Gabo periodista
Se recuerda también que en la Iglesia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro en 1958 se casó con Mercedes
En el decreto se destaca que Gabo fue miembro activo del legendario grupo de Barranquilla, con quienes compartió en La Cueva
En ese tiempo se publica Crónica, revista independiente de la la casa periodística El Heraldo. Allí publicó “La mujer que llegaba a las seis” y “la noche de los alcaravanes”
Para el profesor de literatura Ariel Castillo, la experiencia del Grupo Barranquilla transformó la visión que tenía Gabo de la literatura. Para el estudioso, fue definitiva la cercanía que tenían los integrantes del grupo con la literatura norteamericana
El profesor e investigador, Ariel Castillo, destaca como una virtud del grupo, la generosidad que Gabo vivió en Barranquilla en esa época. Como el momento en el que Álvaro Cepeda le dijo en su casa: allí tienes todos los libros llévatelos, o como cuando Gabo estaba en París pasando dificultades económicas y todos reunieron plata para ayudarlo. El decreto como Homenaje Póstumo concluye: Toda persona se reconoce propia de la tierra que le ve nacer, pero es realmente ciudadana de los territorios en los que puede amar, ser amado y reconocido, encontrar su verdadera vocación y triunfar. Es por esta razón que Barranquilla siempre ocupó un lugar muy especial en la vida y obra del único premio Nobel que ha tenido nuestro país, y en reciprocidad, siempre será reconocido como uno de sus más grandes y queridos hijos adoptivos.




