Esos locos que corren
Un poema de Marciano Durán.


ESOS LOCOS QUE CORRENYo los conozco
Los he visto muchas veces
Son raros
Algunos salen temprano a la mañana y se empeñan en ganarle al sol
Otros se insolan al mediodía, se cansan a la tarde o intentan que no los atropelle un camión por la noche
Están locos
En verano corren, trotan, transpiran, se deshidratan y finalmente se cansan… sólo para disfrutar del descanso
En invierno se tapan, se abrigan, se quejan, se enfrían, se resfrían y dejan que la lluvia les moje la cara
Yo los he visto
Pasan rápido por la rambla, despacio entre los árboles, serpentean caminos de tierra, trepan cuestas empedradas, trotan en la banquina de una carretera perdida, esquivan olas en la playa, cruzan puentes de madera, pisan hojas secas, suben cerros, saltan charcos, atraviesan parques, se molestan con los autos que no frenan, disparan de un perro y corren, corren y corren
Escuchan música que acompaña el ritmo de sus piernas, escuchan a los horneros y a las gaviotas, escuchan sus latidos y su propia respiración, miran hacia delante, miran sus pies, huelen el viento que pasó por los eucaliptos, la brisa que salió de los naranjos, respiran el aire que llega de los pinos y entreparan cuando pasan frente a los jazmines
Yo los he visto
No están bien de la cabeza
Usan championes con aire y zapatillas de marca, corren descalzos o gastan calzados. Traspiran camisetas, calzan gorras y miden una y otra vez su propio tiempo
Están tratando de ganarle a alguien
Trotan con el cuerpo flojo, pasan a la del perro blanco, pican después de la columna, buscan una canilla para refrescarse… y siguen
Se inscriben en todas las carreras… pero no ganan ninguna
Empiezan a correrla en la noche anterior, sueñan que trotan y a la mañana se levantan como niños en Día de Reyes
Han preparado la ropa que descansa sobre una silla, como lo hacían en su infancia en víspera de vacaciones
El día antes de la carrera comen pastas y no toman alcohol, pero se premian con descaro y con asado apenas termina la competencia
Nunca pude calcularles la edad pero seguramente tienen entre 15 y 85 años
Son hombres y mujeres
No están bien
Se anotan en carreras de ocho o diez kilómetros y antes de empezar saben que no podrán ganar aunque falten todos los demás
Estrenan ansiedad en cada salida y unos minutos antes de la largada necesitan ir al baño
Ajustan su cronómetro y tratan de ubicar a los cuatro o cinco a los que hay que ganarles
Son sus referencias de carrera: “Cinco que corren parecido a mí”
Ganarle a uno solo de ellos será suficiente para dormir a la noche con una sonrisa
Disfrutan cuando pasan a otro corredor… pero lo alientan, le dicen que falta poco y le piden que no afloje
Preguntan por el puesto de hidratación y se enojan porque no aparece
Están locos, ellos saben que en sus casas tienen el agua que quieran, sin esperar que se la entregue un niño que levanta un vaso cuando pasan
Se quejan del sol que los mata o de la lluvia que no los deja ver
Están mal, ellos saben que allí cerca está la sombra de un sauce o el resguardo de un alero
No las preparan… pero tienen todas las excusas para el momento en que llegan a la meta
No las preparan…son parte de ellos
El viento en contra, no corría una gota de aire, el calzado nuevo, el circuito mal medido, los que largan caminando adelante y no te dejan pasar, el cumpleaños que fuimos anoche, la llaga en el pie derecho de la costura de la media nueva, la rodilla que me volvió a traicionar, arranqué demasiado rápido, no dieron agua, al llegar iba a picar pero no quise
Disfrutan al largar, disfrutan al correr y cuando llegan disfrutan de levantar los brazos porque dicen que lo han conseguido
¡Qué ganaron una vez más!No se dieron cuenta de que apenas si perdieron con un centenar o un millar de personas… pero insisten con que volvieron a ganar
Son raros
Se inventan una meta en cada carrera
Se ganan a sí mismos, a los que insisten en mirarlos desde la vereda, a los que los miran por televisión y a los que ni siquiera saben que hay locos que corren
Les tiemblan las manos cuando se pinchan la ropa al colocarse el número, simplemente por que no están bien
Los he visto pasar
Les duelen las piernas, se acalambran, les cuesta respirar, tienen puntadas en el costado… pero siguen
A medida que avanzan en la carrera los músculos sufren más y más, la cara se les desfigura, la transpiración corre por sus caras, las puntadas empiezan a repetirse y dos kilómetros antes de la llegada comienzan a preguntarse que están haciendo allí
¿Por qué no ser uno de los cuerdos que aplauden desde la vereda?Están locos
Yo los conozco bien
Cuando llegan se abrazan de su mujer o de su esposo que disimulan a puro amor la transpiración en su cara y en su cuerpo
Los esperan sus hijos y hasta algún nieto o algún abuelo les pega un grito solidario cuando atraviesan la meta
Llevan un cartel en la frente que apaga y prende que dice “Llegué -Tarea Cumplida”
Apenas llegan toman agua y se mojan la cabeza, se tiran en el pasto a reponerse pero se paran enseguida porque lo saludan los que llegaron antes
Se vuelven a tirar y otra vez se paran porque van a saludar a los que llegan después que ellos
Intentan tirar una pared con las dos manos, suben su pierna desde el tobillo, abrazan a otro loco que llega más transpirado que ellos
Los he visto muchas veces
Están mal de la cabeza
Miran con cariño y sin lástima al que llega diez minutos después, respetan al último y al penúltimo porque dicen que son respetados por el primero y por el segundo
Disfrutan de los aplausos aunque vengan cerrando la marcha ganándole solamente a la ambulancia o al tipo de la moto
Se agrupan por equipos y viajan 200 kilómetros para correr 10
Compran todas las fotos que les sacan y no advierten que son iguales a las de la carrera anterior
Cuelgan sus medallas en lugares de la casa en que la visita pueda verlas y tengan que preguntar
Están mal
-Esta es del mes pasado- dicen tratando de usar su tono más humilde
-Esta es la primera que gané- dicen omitiendo informar que esa se la entregaban a todos, incluyendo al que llegaba último y al inspector de tránsito
Dos días después de la carrera ya están tempranito saltando charcos, subiendo cordones, braceando rítmicamente, saludando ciclistas, golpeando las palmas de las manos de los colegas que se cruzan
Dicen que pocas personas por estos tiempos son capaces de estar solos -consigo mismo- una hora por día
Dicen que los pescadores, los nadadores y algunos más
Dicen que la gente no se banca tanto silencio
Dicen que ellos lo disfrutan
Dicen que proyectan y hacen balances, que se arrepienten y se congratulan, se cuestionan, preparan sus días mientras corren y conversan sin miedos con ellos mismos
Dicen que el resto busca excusas para estar siempre acompañado
Están mal de la cabeza
Yo los he visto
Algunos solo caminan… pero un día… cuando nadie los mira, se animan y trotan un poquito
En unos meses empezarán a transformarse y quedarán tan locos como ellos
Estiran, se miran, giran, respiran, suspiran y se tiran
Pican, frenan y vuelven a picar
Me parece que quieren ganarle a la muerte
Ellos dicen que quieren ganarle a la vida
Están completamente locos
Tomado de la página oficial de Marciano DuránEl poema en la voz del autor




