Defensoría halló deficiencias en cárcel y servicio de salud en San Andrés
Además del hacinamiento, los internos presentan deficiencias sanitarias.
El defensor del Pueblo, Jorge Armando Otálora verificó durante una visita humanitaria a la Isla de San Andrés las deficiencias en la prestación de los servicios de salud por cuenta de Caprecom, tanto en el centro de salud como en la prisión, así como las dificultades sanitarias en las que viven los internos
En cuanto al hacinamiento el defensor verificó que en la cárcel Nueva Esperanza permanecen 216 reclusos en instalaciones con capacidad para 139 internos
Constató además señales de deterioro en la estructura, falencias en los sistemas de ventilación de la cárcel y estrechez general en las celdas, al igual que en los dormitorios de los internos, factores que amenazan la salubridad y los derechos fundamentales de estas personas, según advirtió
Sobre el servicio de salud precisó que fueron 22 mil los usuarios, entre ellos el 57 % de los internos de la cárcel Nueva Esperanza, quienes se vieron afectados por la reciente suspensión del convenio que se tenía con Caprecom
El hecho se prolongó por casi 60 días con el consecuente represamiento en los procedimientos de hospitalización y atención, situación que aún se refleja en el principal centro asistencial de San Andrés, donde la pausa forzosa del convenio generó la acumulación de solicitudes
Luego de la reactivación del contrato con Caprecom y la Isla, el Defensor del Pueblo pidió a las autoridades regionales mejorar las condiciones de los internos y mejorar la prestación del servicio de salud para descongestionar las solicitudes represadas.




