Pactos Nacionales en el mundo, entre éxitos y fracasos
Modelos exitosos como Finlandia, Australia y Corea del Sur, contrastan con fracasos como Argentina y Venezuela.


Los acuerdos nacionales en diferentes países del mundo han mostrado que su solidez depende de la voluntad política de los actores que se comprometen a trabajar conjuntamente para mejorar distintos aspectos de la vida nacional, modelos exitosos como Finlandia, Australia y Corea del Sur, contrastan con fracasos como Argentina y Venezuela
Cabe destacar que los pactos nacionales han contribuido al fortalecimiento de la democracia en países como Chile, en donde el llamado ‘Acuerdo Nacional para volver a la democracia’ firmado en 1985, logró que todas las colectividades políticas pudieran dialogar sobre bases constitucionales; un caso similar al que se registró en Corea del Sur, cuando en 1987 una reforma permitió la eliminación del régimen autoritario, la inclusión de partidos de oposición que habían sido vetados y la restauración de las libertades individuales
En los últimos años se han registrado otras iniciativas exitosas como la acordada en Uruguay en 2011 para impulsar la industria el cual logró poner de acuerdo a todos los partidos para elaborar un plan estratégico de transporte, logística e infraestructura y así convertir al país en un centro de negocios, mientras que en Perú se firmó en el 2002 un acuerdo en cual se incluyeron 30 puntos para trabajar conjuntamente en áreas sociales y económicas, con el fin de desarrollar políticas para impulsar la competitividad, la descentralización política, y los cumplimientos de sus metas se han ido evaluando cada año dando un balance positivo
Durante este 2013 los pactos nacionales también han hecho eco en países como Brasil en donde la iniciativa fue usada por la presidenta Dilma Rousseff para frenar las multitudinarias protestas en el mes de julio, trabajando conjuntamente con los gobernadores y partidos los temas que estaban aquejando a la población: salud, empleo, educación y transporte público
En el caso de México, el pacto nacional fue propuesto como estrategia de gobierno de Enrique Peña Nieto, quien a pesar de haber centrado sus esfuerzos en la mesa en la que los tres partidos principales: PRI, PAN y PRD, formularon propuestas conjuntas, causó molestia entre sectores de la oposición , ambientalistas y estudiantes, al presentar por su cuenta la reforma energética, que según él , buscaba modernizar los sectores petrolero y eléctrico, pero que de acuerdo a quienes se oponen a la iniciativa, significará la privatización de la estatal Pemex y de la Comisión Federal de Electricidad
Respecto a Europa, desde el principio de este año España ha estado detrás de un pacto multipartidista que los ayude a salir de la crisis, el cual fue propuesto por el PSOE, partido de oposición al gobierno de Mariano Rajoy, con el fin de impulsar los deteriorados sectores del empleo, competitividad empresarial y educación, sin que se haya logrado un acuerdo al respecto. Sin embargo, en Finlandia el pacto para el impulso del mercado laboral y el crecimiento vio la luz a finales del mes de agosto y está priorizando las iniciativas que conduzcan al fortalecimiento de su economía nacional
Otro de los ejemplos de pactos nacionales exitosos está en Australia en donde desde hace 30 años se logró que sindicatos y partidos formularan un marco común para impulsar el mercado laboral y este año, el mes de julio, el Primer Ministro, Kevin Rudd, inició consultas políticas para generar un nuevo pacto por la productividad del país
No obstante, en el viejo continente también hay casos como el de Italia el cual ha buscado concretar una alianza entre varios partidos, en este caso no sólo para impulsar reformas, sino para el simple hecho de gobernar ya que los conflictos políticos entre izquierda y derecha han puesto varias veces en la cuerda floja al ejecutivo de este país, sin embargo, este acuerdo ha quedado en alianzas partidistas pro electorales que no han beneficiado a la población
Cabe destacar que los pactos nacionales no siempre han llegado a buen puerto, en América Latina es posible verlo en ejemplos como Argentina y el llamado Gran Acuerdo Nacional de 1971 que pretendía devolver la normalidad democrática y las reglas electorales, el cual terminó fracasando por el rechazo de sectores del peronismo y por los liberales
A este ejemplo se suma el citado 'Pacto de Puntofijo' en Venezuela, el cual data de 1958, en el que se buscó un pacto de gobernabilidad entre gobierno y oposición, y actualmente es criticado por el gobierno chavista que argumenta que este acuerdo fue pactado entre élites. A pesar de esto en el vecino país hubo un llamado para abrir un diálogo nacional en el 2002 por parte del fallecido presidente Hugo Chávez, pero nunca se materializó.




