Trapearon el piso con “la mecha”
Lo del juego del domingo en la noche en casa del América ante Llaneros fue el acto más frustrante, y cruel por parte del equipo hacia los hinchas,


Trapearon el piso con “la mecha”Desde el juego de promoción ante Cúcuta, cuando América perdió humillado en el Pascual Guerrero 4-1 no recuerdo haber tenido tanta actitud a la hora de apagar la televisión antes de que terminara el partido. Lo del juego del domingo en la noche en casa del América ante Llaneros fue el acto más frustrante, cruel y casi criminal por parte del equipo hacia los hinchas; América no lució, fue víctima de ese propio verso que se instalo y ahora parece que no se irá, ese que dice que América es América en la B o en la C, Pues NO; América en la B es un equipo de la B y lo demuestra al perder como ha perdió ante Llaneros como visitante y lo que es peor también como local. Es absurdo pensar que América deje ir los puntos en su estadio cuando durante todo el semestre ha mantenido el invicto, y justo cuando los partidos son definitivos la cancha se le convierte en su propio escenario de la desgracia, del poco fútbol, de mucho empuje, de mucha gana, pero de poco o nada de magia, esa magia que el equipo no conoce desde que fue campeón en el 2008. Si el equipo no puede apostarle a ganar los dos torneos que no lo haga, ya se probó la sensación desastrosa de estar cerca al ascenso y perder todas las opciones el año pasado, pero que se le apueste a un semestre enserio, con un equipo serio, no más jugadores de la C de Uruguay, o de la D de Brasil, no más jugadores añejos que no por su edad sino por su desidia hacen el ridículo, lo que es peor con la camiseta de un equipo grande y con historia como América. No mas Tavima, no mas Santacruz, Cordoba, Carvalho, Cañaveral y Ortiz, no mas tratar de armar un equipo con sobras, con retazos. Umaña es un técnico serio y con carácter, pero se le pierden esas virtudes a la hora de exigirle a las directivas lo que él quiere y con lo que puede ganar, si la dirigencia no le puede cumplir por su buen nombre deportivo y su prestigio, seria incluso mejor dar un paso al costado. Hoy increíblemente la nueva angustia que se suprimió con la salida de la lista Clinton reaparece, esta vez no son los gringos quienes hacen padecer a los hinchas, no son ellos quienes acorralan al equipo contra el fracaso y la vergüenza, esta vez son los propios jugadores los verdugos de una mecha con la que todos trapean el piso.




