La delgada línea roja en Siria vista desde la Casa Blanca: New Yorker
En el artículo de New Yorker se relata la historia del médico sirio Majid Daraya, a través de la cual se pone en evidencia el uso de armas químicas en el régimen de Bashar Al Asad.
Cuenta la historia del 25 de abril, el mismo día en que el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, dijo que Siria pudo haber cruzado la “línea roja” por el uso de armas químicas “en pequeña escala”
Majid cuenta cómo, luego de escuchar una explosión, vio una inusual neblina azul y sus ojos comenzaron a arder mientras le dolía el estómago. Cuando llegó al hospital resultó que no era el único con los síntomas sino que cerca de 130 personas eran tratadas por lo mismo
Él, como médico, afirma que no se contaba con “la medicina para curar este tipo de envenenamiento”, envenenamiento químico, como afirma el autor del artículo del New Yorker, que de manera similar afectó a aves y otros animales como cabras, gallinas y perros callejeros, a los que Majid vio retorciéndose en el suelo cuando volvía a su casa
La revista estadounidense recuerda que desde marzo ha habido informes de al menos cuatro ataques similares, incluyendo uno en Ateibeh, un área disputada cerca de Damasco, y otro en Khan al-Assal, un pueblo en las afueras de Alepo. En todos los casos, y con testimonios como los de Majid, se confirmaría la denuncia de los rebeldes sirios de que el régimen ha usado armas químicas, pero “los funcionarios estadounidenses no creen” que las tengan
El artículo concluye que aunque altos funcionarios israelíes y republicanos en Washington, al igual que miembros de la inteligencia británica y francesa han argumentado el uso de armas químicas, la “respuesta de la administración de Obama se ha caracterizado por la cautela, la indecisión, y la renuencia a hablar públicamente sobre el tema”. Al parecer, la acción inmediata de la Casa Blanca es basarse en Naciones Unidas para lo cual ha planeado “enviar expertos para evaluar el suelo y tomar muestras de las víctimas”, mientras que Al Asad niega la entrada de los expertos a Siria




