Cápsulas que rescataron a mineros se exhiben como símbolo chileno en cumbre de la Celac
Las cápsulas Fénix fueron protagonistas del cinematográfico rescate de los 33 mineros atrapados a 700 metros de profundidad en el desierto de Atacama en 2010.


Las cápsulas Fénix fueron protagonistas del cinematográfico rescate de los 33 mineros atrapados a 700 metros de profundidad en el desierto de Atacama en 2010, en una operación que mantuvo en vilo al mundo. Una de ellas se erige como símbolo del país en la cumbre de mandatarios latinoamericanos y europeos y llama la atención de propios y extraños, que recuerdan paso a paso el milagro chileno
"Las trajeron acá para dar testimonio del rescate, que fue heroico, del salvamento de aquel momento. Para nosotros fue histórico", señaló el agente de policía de carabineros que exhibe la obra de ingeniería, quien con orgullo sirve de guía turístico a quienes quieren revivir aquel momento
Sólo existen tres. Normalmente, dos están en Copiapó, al norte de este país, provincia epicentro del derrumbe de la mina. Cualquiera está lista para ser utilizada
"Si las circunstancias lo requieren, no lo piensan dos veces y la vuelven a utilizar", dice el agente Leonardo Araya
Las cápsulas Fénix son de 3 metros de alto y sólo tiene 51 centímetros de grosor. El único aparato tecnológico es un intercomunicador, con el cual el equipo de rescate en la superficie mantuvo comunicación con los mineros mientras eran ascendidos, para monitorear sus signos vitales
En versiones de 20 centímetros las célebres cápsulas fabricadas entre ingenieros chilenos y la Nasa reposan en los hogares de los 33 rescatados y de importantes líderes mundiales, como la reina Isabel de Inglaterra.




