Quién dijo que el sexo en la tercera edad no existe
Bertha, afirma con una sonrisa adolescente en su rostro que desde que se despojaron de los miedos y empezaron a disfrutar su sexualidad, paradójicamente, no les duele nada.
En Colombia hay aproximadamente 4.600.000 personas mayores de 60 años, casi el 10% de la población, muchos de ellos terminarán sus días junto a su pareja, a sus hijos o en el mejor de los casos en un hogar geriátrico. Bertha tiene 71 y aunque siempre fue una mujer muy recatada y conservadora quien apostó que sus días terminarían como los de su madre o su abuela, un día entendió que las mariposas que originan el amor a los 70 años son el mejor analgésico para sus dolencias. Ella, quien jamás se había casado conoció el amor en los ojos de Victorino, un abuelo de 82 años quien también decidió apostarle al amor otoñal. Ellos se conocieron en un comedor comunitario y aunque pertenecían a esa generación que cree que el amor y el sexo no son para los abuelos, decidieron rompen los paradigmas, dejar la pena, enfrentar la familia y comenzar a enamorarse. Primero miradas, cartas, detalles, piropos, hasta que llegaron a los besos y de ahí a todo lo demás, el sexo
Bertha, afirma con una sonrisa adolescente en su rostro que “desde que se despojaron de los miedos y empezaron a disfrutar su sexualidad, paradójicamente, no les duele nada”. Los abuelos también se aman, tienen deseos, se excitan y saben que estar activos en la intimidad, les genera bienestar, salud y amor propio. Según un estudio del Instituto de Envejecimiento de Estados Unidos, “no hay mal que el amor y el cariño no cure”




