El miedo a perder…
Por Hugo Illera. Muchos técnicos olvidan, hoy día, que el fútbol es un juego. En la definición de juego cabe acción, divertimento y resultado. El juego del fútbol, por tanto, debe ser un divertimento. Infortunadamente, a alguien se le dio por comparar la táctica del fútbol con la táctica militar y entonces el fútbol mutó de un juego a una guerra.


Muchos técnicos olvidan, hoy día, que el fútbol es un juego. En la definición de juego cabe acción, divertimento y resultado. El juego del fútbol, por tanto, debe ser un divertimento. Infortunadamente, a alguien se le dio por comparar la táctica del fútbol con la táctica militar y entonces el fútbol mutó de un juego a una guerra. Aunque ciertamente táctica es un sistema o método para conseguir un fin, el fútbol nada tiene que ver con la guerra. Sin embargo, esta última, transmitió al fútbol el miedo a perder. Perder una guerra es un estigma, es una mancha para el país que cae y para el General que la dirigió y la perdió. En la transmutación del fútbol a guerra, los técnicos temen, igual que los Generales de los ejércitos, a perder. Si los técnicos de fútbol tienen alguna fobia es a perder. Se le ve en sus caras adustas y angustiadas cuando dirigen. Se les ve en los gestos cuando discuten una jugada con el árbitro. Se les ve en las ruedas de prensa después de perder 1x0 ó 5x0. Se les ve cuando pierden el último partido por un título. Quien comparó, por primera vez, al fútbol con la guerra le endosó, de paso, todo lo malo que ella contiene comenzando por el miedo a perder y terminando por la guerra sucia. Aunque, de verdad, todas las guerra son sucias. Limpias no hay, ni habrá. En ese orden de ideas. Cuando los técnicos comenzaron a volverse famosos, importantes y mediáticos, aparecieron los dibujos tácticos. Las distribuciones geográficas o zonales dentro de la cancha. Y, con todo ello, el cambio de mentalidad, decidido y evidente, de no jugar para ganar sino jugar para no perder. Con pocas y honrosas excepciones caso Pep Guardiola. Por tanto, esos planteamientos o dibujos tácticos se basan en defender, no en atacar. Es curioso. Pero si el fútbol es un juego para ganar, los técnicos y sus planteamientos comienzan por defender. Y trabajan a diario sobre eso. Hay quienes, incluso, dicen que la ofensiva no se entrena, no se practica. Absurdo. Otros van más allá. Hablan que hay que conservar el cero y después veremos. Todo esto para señalar que está bien que los técnicos se hayan vuelto importantes, que trabajen para mostrar sus nuevas ideas a través de sus módulos tácticos pero, que no se olviden que el fútbol es un juego (hay que jugar y divertirse) cuya finalidad es ganar (hay que intentar ganar y no intentar no perder)
El caso de Colombia y Argentina, que juegan hoy en Copa América, viene como anillo al dedo. El dibujo táctico 1-4-1-4-1 utilizado por Bolillo Gómez y Checho Batista en su primer juego (ante Costa Rica y Bolivia) debe tener sus bondades. Eso no se discute. Lo que se discute es que, con ese planteamiento o con otro, si el fútbol no se genera, si el fútbol no fluye, entonces no estamos jugando al fútbol. Simple. Me parece bien que busquen formas y maneras de mostrar “su fútbol” pero, ese fútbol tiene que fluir. Hay que generar fútbol. Que se arme la figura, el módulo, el planteamiento o como le quieran llamar. Pero que haya juego, que generen fútbol, que gocen para ganar, que no que sufran para no perder. En beneficio del fútbol, poco vistoso e ineficaz que hemos visto en la presente Copa América, esperamos que esta noche Bolillo y Checho suelten a los suyos. Que veamos el fútbol elemental, original, sin talanqueras. Que ambas selecciones, llenas de los mejores jugadores del continente, muestren su calidad y sus ganas por vencer, no su miedo a no perder
Dejemos las guerras a los generales Naranjo y Schwarzkopf. Que los técnicos Gómez y Batista jueguen al fútbol, no a la guerra
Y que dejen el miedo a perder. O si el miedo los domina, que se compren un Pitbull…




