EEUU espió a empleados del Ministerio Exteriores británico, según WikiLeaks
Diplomáticos estadounidenses en el Reino Unido espiaron, por orden de su Gobierno, a altos funcionarios del Ministerio de Exteriores británico
Diplomáticos estadounidenses en el Reino Unido espiaron, por orden de su Gobierno, a altos funcionarios del Ministerio de Exteriores británico, de quienes informaron sobre el carácter y detalles de su vida personal, según indican cables filtrados por WikiLeaks al periódico británico "The Daily Telegraph"
De acuerdo con el rotativo, los cables ponen en duda la supuesta "relación especial" que históricamente han mantenido Gran Bretaña y los Estados Unidos, cuya secretaria de Estado, Hillary Clinton, apreció e instigó este espionaje
En particular, los diplomáticos informaron detalladamente para Clinton sobre Ivan Lewis, nombrado secretario de Estado en junio del 2009, de quien EEUU apreció el hecho de que fuera judío, con lo cual se contrarrestaba la supuesta inclinación hacia los palestinos del entonces ministro de Exteriores, David Miliband
Los cables filtrados señalaban que Lewis tenía tendencias depresivas, atravesaba problemas maritales y había sido acusado de acoso a compañeras de trabajo
La oficina de Clinton quería averiguar además, según esos documentos, qué relación tenía el nuevo secretario de Estado con Miliband
Otros cables difundidos hoy por el "Telegraph" -que ha sustituido a "The Guardian" como divulgador de las filtraciones de WikiLeaks- indican que diplomáticos británicos describieron al presidente de Pakistán, Asif Ali Zardari, como "extremadamente corrupto" y "zoquete" tras su elección en el 2008
Otra revelación destacada es que David Miliband tuvo que hacer frente como jefe del Ministerio de Exteriores a la indignación del Gobierno turco por un reportaje que hizo Sarah Ferguson, la duquesa de York -ex esposa del príncipe Andrés-, como reportera encubierta, en el que revelaba las malas condiciones en los orfanatos de ese país
Miliband dijo entonces a las autoridades turcas que, al no ser ya un miembro de la Familia Real británica, los actos de la duquesa no podían "controlarse", según los cables.




