Sustancia para limpiar tornillos está siendo utilizada por menores para drogarse
Se trata del "Dick", que según expertos puede llegar a ser más adictiva que la misma heroína.
El “dick” es la nueva sustancia que están inhalando los menores de edad para drogarse. Según Natalia Galindo, experta en el manejo de adicciones en niños, esta sustancia utilizada para limpiar tornillos puede llegar a ser más adictiva que la misma heroína
Dice la experta que tiene registros de pacientes de ocho años de edad que han consumido esta sustancia y también cursos enteros que en horas de colegio se drogan con este inhalante, que degenera en corto tiempo el sistema nervioso central
Los consumidores habituales de “dick” impregnan un pañuelo o la manga del saco con la sustancia, dice la doctora Galindo, quien señala que como esta droga es de corto efecto, son varias las veces que se inhala durante el día el elemento donde se aplica
Un frasco de “dick” puede llegar a costar unos diez mil pesos en una tienda de elementos de limpieza de computadores o en una ferretería
La experta en adicciones señala que no es fácil detectar que un menor está inhalando esta sustancia porque al hacerle una muestra no deja rastros ni en la sangre ni en la orina
Sin embargo, hay algunas condiciones que pueden llegar a determinar que un menor puede estar inhalando la sustancia. La principal, un cambio en el comportamiento del niño: de repente comienzan aparecer objetos que antes no estaban como pañuelos en poder de los menores o hay un cambio el olor de su ropa. También se puede presentar una disminución en el rendimiento escolar
Lo más grave es que el consumo de “dick” puede llevar a la muerte rápidamente. Según Natalia Galindo, a mediano plazo la inhalación de esta sustancia acaba con las neuronas y se puede producir una muerte cerebral
Hay casos que la adicción es tan profunda, que algunos menores están mezclando el “dick” con anfetaminas y con licor, aunque hay posibilidades de rehabilitación si se detectan los síntomas del consumo a tiempo, indicó Galindo
Subraya finalmente Natalia Galindo que los niños están cayendo en el consumo de esta sustancia por la ausencia de carencia de afecto y carencia emocional en los hogares.




