Venezuela pide a la Unión Europea que exhorte a Colombia y Estados Unidos de desistir de bases militares
El acuerdo entre Colombia y EEUU "representa una amenaza latente a la paz y a la seguridad de la región", asegura en un comunicado el Gobierno Venezolano.
El Gobierno venezolano pidió a la Unión Europea (UE) que "exhorte" a Colombia y Estados Unidos a desistir de "convertir a Suramérica en una zona de inestabilidad" con el acuerdo que firmaron sobre el uso de bases militares. El Gobierno venezolano hace un llamado a los países miembros de la Unión Europea, y a sus instituciones comunitarias, a que exhorten a los Gobiernos de Washington y Bogotá a desistir de su estrategia de convertir a Suramérica en una zona de inestabilidad, de conflicto y de muerte, a través de la instalación de las siete bases militares estadounidenses en territorio colombiano, indica un comunicado. La nota difundida esta noche por la Cancillería venezolana señala que el Gobierno del presidente Hugo Chávez "tiene a bien reiterar a las Instituciones Comunitarias que la situación de tensión que hoy vive América del Sur es el resultado de la decisión del Gobierno de Estados Unidos de instalar siete bases militares en territorio colombiano". El acuerdo entre Colombia y EEUU "representa una amenaza latente a la paz y a la seguridad de la región", subraya el comunicado, en respuesta, precisa, a la preocupación expresada por la UE y sus instituciones. La Unión Europea habia pedido a Colombia y Venezuela que eviten acciones que agraven la tensión entre ambos países, y en su lugar emprendan medidas para promover el diálogo y la confianza mutua, tras expresar su preocupación por la situación de tensión en la frontera entre los dos países. En su comunicado , el Gobierno venezolano reitera sus críticas a Colombia y señala que "ha denunciado ante la Comunidad Internacional las pretensiones colombo-estadounidenses de desestabilizar la región, y particularmente a los vecinos de Colombia". Finalmente considera que la restauración de la confianza hacia el Gobierno colombiano sólo es posible si sus autoridades actúan con transparencia y apegadas, sin restricciones, a las normas de convivencia pacífica internacionalmente reconocidas.




