Se dispara la venta de alcancías en Cartagena
El impuesto a los movimientos financieros denominado el cuatro por mil y la crisis económica mundial hicieron que muchos cartageneros volvieran a las alcancías.


El impuesto a los movimientos financieros denominado el cuatro por mil y la crisis económica mundial hicieron que muchos cartageneros volvieran a la forma de ahorro de los tatarabuelos; en alcancías
En los diferentes viveros se han disparado notablemente las ventas de alcancías especialmente de barro. El precio de los “Chonchitos” va desde los mil 500 pesos a los 20 mil como las populares “Lechonas”
Berta Correa propietaria del vivero Nancy, ubicado en los bajos de la alcaldía, en pleno centro de la ciudad, aseguró que ahora vende más “Chonchitos” de barro que antes. “Las alcancías han tenido muy buena salida porque la gente ahora se está preocupando por ahorrar como en los tiempos de antes”, dijo la comerciante
Por su parte el abogado Oscar Marín, señaló que prefiere guardar lo poco que le queda después de pagar sus deudas en una alcancía o debajo de la cama
“Definitivamente toca estar invirtiendo nuevamente la platica en la alcancía, porque ya en los bancos no se puede ese cuatro por mil y todos los impuestos agregados que ellos cobran hacen que uno regrese nuevamente a la alcancía o a guardar la platica debajo de la cama”, señaló el profesional del derecho. La difícil situación por la que se esta atravesando, están llevando a muchas familias cartageneras a ahorrar una mínima parte de sus ingresos, pero en alcancías. Los trabajadores decidieron ahorrar -como nuestros tatarabuelos- el poco dinero que les queda después de hacer algo de mercado y pagar el arriendo, la luz, el agua, el teléfono, al gas natural, el colegio de los niños, la merienda, la empleada de oficios varios, el transporte, en la tienda, la comida del perro, la tarjeta de crédito (con el cupo gastado), el televisor a crédito, los prestamos a los compañeros de trabajo…




