China propondrá mantener su crecimiento por el bien del mundo
Los chinos dirán en la cumbre del G20 en Londres que el crecimiento y un nuevo paquete de estímulo ayudarán tanto a su economía interna como a la global.
Cuando las economías desarrolladas entran en recesión y piensan en el apoyo de China para salir de la crisis, los chinos dirán en la cumbre del G20 en Londres que el crecimiento y un nuevo paquete de estímulo ayudarán tanto a su economía interna como a la global. Al anunciar la participación del presidente Hu Jintao, en la cumbre, la vicegobernadora del Banco Popular de China (central), Hu Xiaolian, expresó el convencimiento de Pekín de que el FMI necesita capitalización "y si la Institución emite bonos, Pekín considerará activamente comprarlos". "China apoya los intentos de innovar en su financiación, y un modo más eficiente y rápido puede ayudar a resolver el problema de efectivo del FMI", destacó Hu ante la prensa al informar de la postura china hacia la cumbre del G20 en Londres. Antes, el primer ministro, Wen Jiabao, y el titular de Asuntos Exteriores, Yang Jiechi, dieron claves sobre la postura china en la cita de abril, reiterando que la confianza será fundamental. También añadió Hu que "la principal contribución de China a la crisis financiera es mantener su desarrollo estable y rápido". Arrastrados por la resaca de los créditos "tóxicos", EEUU, la UE, Reino Unido y Japón esperan un crecimiento negativo en 2009, según el Fondo Monetario Internacional (FMI), mientras que China, a salvo de la marabunta financiera, se esfuerza por crecer el 8 por ciento. Con un crecimiento anual de dos dígitos en las últimas décadas, China posee la mayor reserva de divisas del mundo y es el principal tenedor de los bonos del Tesoro de EEUU. Según dijo la vicegobernadora del banco central, Pekín, seguirá comprando deuda estadounidense. El crecimiento chino de 2008 (9%) contribuyó a un 27 por ciento del mundial, pero fue el más bajo en siete años, arrastrado por una pérdida de exportaciones (una caída del 26,5 por ciento en febrero) con 20 millones de desempleados en tres meses. Si China no crece en 2009 al 8 por ciento, su nivel mínimo para crear empleo, el país estaría en una situación grave, la que prevé el FMI con un 6,7 por ciento, el índice más bajo en 20 años. "La cumbre debería estimular la confianza, la coordinación en las políticas macroeconómicas, estabilizar los mercados financieros y llevar a cabo las reformas necesarias en el sistema financiero global y en el régimen regulador", dijo Yang. Sobre la petición de EEUU de que los países desarrollados aumenten sus planes de rescate para afrontar la crisis mediante la demanda interna, Wen dijo el 13 de marzo: "tenemos suficiente munición y podemos lanzar una nueva política de estímulo en cualquier momento". En noviembre, China anunció un paquete de 586.000 millones de dólares (464.000 millones de euros) para invertir hasta 2010, el mayor de su historia y equivalente al 15 por ciento de su PIB anual. En Londres, los presidente de China y de EEUU, Barak Obama, se reunirán por primera vez. "Estamos preparados para trabajar con EEUU y otros países para cruzar el río en el mismo barco y atravesar las aguas turbulentas", afirmó el canciller Yang. China defenderá también en Londres, según su primer ministro, una especial atención a proteger a los países en desarrollo durante la crisis, y también reiterará su adhesión a los Objetivos de Desarrollo del Milenio y la ayuda a Africa, donde compra petróleo y recursos. En otros aspectos, como la reiterada exigencia de Washington de que Pekín revalúe su yuan, China se va a mantener firme: "la crisis nos ha enseñado que un tipo de cambio que flote libremente no interesa a nadie", explica Li Yang, asesor del Gobierno. La necesidad de luchar contra el proteccionismo será otra de las consignas que lanzará Pekín en la cumbre de Londres.




