El pelotero Alex Rodríguez arrepentido por consumo de estimulantes
El pelotero mejor pagado en toda la historia del béisbol profesional, Alex Rodríguez, mostró la imagen del arrepentimiento por haber consumido sustancias prohibidas.
El pelotero mejor pagado en toda la historia del béisbol profesional, Alex Rodríguez, mostró la imagen del arrepentimiento por haber consumido sustancias prohibidas durante tres años y se responsabilizó asimismo como el único culpable. Ante cerca de 200 periodistas, Rodríguez, de 33 años, reconoció que estaba viviendo los peores momentos de su vida, pero que tenía la esperanza de dejar todo atrás y centrarse sólo en el deporte del béisbol, que era lo más importante y estaba por encima de cualquier cosa. "He aprendido la lección, ha sido muy duro, pero voy a seguir luchando por demostrar que soy un buen profesional y que amo al deporte del béisbol", destacó Rodríguez. En su primera rueda de prensa dos semanas después de haber confesado uso de esteroides, Rodríguez reiteró que había cometido un "error estúpido", pero que tenía que seguir adelante. Como se esperaba, Rodríguez estuvo acompañado en la rueda por su agente Scott Boras, el gerente general de los Yanquis, Brian Cashman, y el piloto del equipo, Joe Girardi, junto con un grupo de compañeros, entre los que se encontraban el puertorriqueño Jorge Posada y el panameño Mariano Rivera. Rodríguez, que leyó primero un comunicado escrito, explicó como comenzó a tomar lo que denominó substancias para incrementar la energía física, pero sin que tuviese conocimiento que eran esteroides, porque se las traía un primo de República Dominicana sin receta médica. "Reconozco que fue un error estúpido y acepto toda la responsabilidad, porque lo que está claro es que también sabía que no eran caramelos", destacó Rodríguez, tres veces ganador del premio de Jugador Más Valioso (MVP). La revista especializada Sports Illustrated informó en su página de internet que Rodríguez estaba en una lista de 104 jugadores de Grandes Ligas que en el 2003 dieron positivo a sustancias prohibidas. Rodríguez, que tiene un salario de 27 millones de dólares anuales, decidió ofrecer su primera rueda de prensa con los periodistas, 10 días después que apareció el informe periodístico en el que también se dijo que había dado positivo al consumo de Primobolan y testosterona. "No pensé que fueran esteroides, pero estaba claro que tampoco sabíamos que tipo de sustancias me inyectaba", explicó Rodríguez, que con 553 jonrones aspira a batir la marca de todos los tiempos que está en poder de Barry Bonds (762). De acuerdo a las explicaciones que ofreció Rodríguez en el turno de respuestas, tanto él como su primo actuaron de forma irresponsable y sin tener ningún tipo de asesoramiento profesional. "Eramos dos tipos haciendo algo amateur, inmaduro y poco responsable", admitió Rodríguez. "Lo hicimos unas dos veces al mes hasta que sufrí una lesión en el cuello que me hizo pensar en el riesgo que corría con mi carrera profesional". Rodríguez, que admitió antes de comenzar a leer el comunicado que se encontraba "muy nervioso", sólo al final cuando se dirigió a sus compañeros para darles las gracias por su apoyo, sintió los efectos de la emoción y tuvo que esperar un tiempo hasta que le salió la expresión "Thank you". El tercera base de los Yanquis también dijo que entendía a todos los profesionales y al comisionado del béisbol, Bud Selig, que habían mostrado su frustración al conocer que había consumido sustancias prohibidas. "Respeto su postura y ahora lo único que tengo que hacer en mirar hacía adelante, trabajar para ayudar al deporte del béisbol a que siga siendo el más grande y que los jóvenes entiendan todo lo negativo que es consumir sustancias prohibidas", subrayó Rodríguez. Rodríguez en el único momento de la rueda de prensa que habló en español, dijo que su error debía servir de ejemplo a muchos jóvenes para que ellos no lo cometan. Lo que en la rueda de prensa de Rodríguez no quedó claro fue el contenido de la conversación que mantuvo con los representantes del sindicato que le comunicaron que había dado positivo. Como tampoco por qué no quiso dar el nombre de su primo y por qué no ha llevado a los tribunales al ex pelotero cubano José Canseso, que denunció en su último libro que había presentado a Rodríguez a la persona que vendía los esteroides cuando ambos estaban con los Vigilantes de Texas. Aunque Rodríguez se ha distanciado de figuras como Bonds, Mark McGwire, el dominicano Sammy Sosa, Roger Clemens y Rafael Palmeiro, entre otros, que negaron haber consumido sustancias prohibidas, el tercera base de los Yanquis, también dejo muchas interrogantes sin despejar. La confesión de "ni siquiera estoy seguro si lo hicimos bien", al referirse a la manera como se dopaba bajo la dirección del "misterioso" primo --no quiso dar su identificación-- durante tres años deja la puerta abierta para que las autoridades si quieran saber con exactitud todos los detalles de su dopaje. Tampoco se sabe si Selig le va a imponer algún tipo de castigo, aunque durante el tiempo que Rodríguez se dopo no estaba prohibido en las Grandes Ligas. También los resultados de las pruebas que se hicieron al azar eran anónimas, pero las autoridades federales incautaron los resultados y las muestras en abril de 2004 como parte de la investigación que sigue abierta por el caso de los laboratorios BALCO, de San Francisco



