Internacional

Cada minuto cuatro niñas sufren la ablación

Las ONG trabajan en 28 países para convencer de que se realicen rituales de iniciación femeninos sin mutlilaciones físicas.

Cada minuto cuatro niñas sufren la ablación

Vashty Lechuta tiene 17 años y es de Marigat, Kenia. Hace tres años su tío organizó su matrimonio y planificó un ritual de iniciación previo que contemplaba la tradicional ablación genital. Vashty corrió a pedirle a su madre que lo impidiera. Gracias a que la madre había asistido a las charlas de la ONG World Vision Vashty pudo entrar en un programa que financia los estudios de las chicas cuyas familias se niegan a hacerlas pasar por esta atroz costumbre mutiladora

El caso de Vashty es todavía una excepción en 28 países africanos donde está extendida la tradición cultural de la ablación genital. Pese a que cada vez más países la prohíben, su arraigo es tal que más de 130 millones de mujeres, según la ONU, han sufrido en carne propia la mutilación de su vagina. A razón de dos millones cada año, según denuncian las ONG en el Día Mundial contra la ablación

Hoy mismo se ha sabido que Gambia, uno de los países donde más ablaciones se realizan, ha cambiado su política mantenida en los últimos diez años de impedir toda campaña de concienciación contra esta práctica y estudiará implantar un proyecto dirigido por una investigadora catalana para proponer un ritual de iniciación alternativo pero sin mutilación física. Cuatro niñas cada minuto Claudia Moreno, de World Vision España, ONG de apoyo a la infancia en Kenia, se congratula de que el año pasado hasta 200 familias de Marigat renunciasen a la ablación de sus hijas y optaran por un rito de iniciación alternativo. El paso que han dado ayudará a que esas mujeres, explica Moreno, "sean capaces de romper el círculo de pobreza que supone un ritual de ablación, que siempre es la antesala de un matrimonio temprano y de una abrupta salida del sistema educativo a los 10 o 12 años." Aunque hay varios tipos de ablación, la más extendida es la parcial, que consiste en un ritual realizado a las niñas de entre 10 y 12 años. "A la fuerza, sin anestesia y con unas cuchillas en muchos casos sin esterilizar, supone un corte de los labios menores de la vagina", explica Claudia Moreno. "Las niñas no entienden cómo su madre y otras mujeres les hacen pasar por algo tan doloroso". Lo hacen, explica Moreno, por el temor a que se queden solteras, pues los hombres aún no aceptan como esposas a las mujeres que no hayan pasado por esa circuncisión femenina

Hoy en día, Vashty Lechuta combina sus estudios de informática en Kabarak, Kenia, con charlas de concienciación a otras madres sobre la ablación. La suya es una historia con final feliz, no así las de las otras cuatro niñas que en el tiempo que ha tomado leer esta información (1 minuto) habrán sufrido la mutilación genital en el mundo

El siguiente artículo se está cargando

Caracol Radio
Directo

Tu contenido empezará después de la publicidad

Programación

Ciudades

Elige una ciudad

Compartir

Más acciones

Suscríbete

Tu contenido empezará después de la publicidad