Con alzas, bajas y congelación de precios se inicia el 2009
No es un comienzo de año tradicional en lo que tiene que ver con el ajuste de los precios de la canasta familiar. El 2009 comenzó de una manera particulamente distinta.
No es un comienzo de año tradicional en lo que tiene que ver con el ajuste de los precios de bienes y servicios de la canasta familiar. El 2009 comenzó de una manera particularmente distinta y hasta atípica. En años anteriores por ejemplo, enero se estrenaba con el tradicional incremento en los precios de los combustibles. En esta oportunidad la situación es bien diferente. Los precios de la gasolina corriente y el ACPM si bien no bajaron como se esperaba por el desplome en las cotizaciones internacionales del petróleo, tampoco subieron. Por un trimestre se mantendrán congelados, según lo dispuso el Ministerio de Minas. El precio de la gasolina extra bajó mil pesos por galón. Las tasas de interés también comenzaron el año a la baja. La determinante, la que le fija límites a la usura a los créditos de consumo cayó del 31,53 al 30,71 por ciento. Los precios de un grupo importante de productos de la canasta familiar se mantienen, por lo menos teóricamente, congelados. Las tarifas eléctricas para los estratos uno y dos de las zonas afectadas por el invierno y el desplome de las "pirámides" se mantendrán congeladas hasta mediados del año. Los precios del gas propano bajarán hacia mediados de este mes. Pero a esto, se contrapone el rosario de alzas ya decretadas o las que se avecinan. Hay una amable, para decirlo de alguna manera. Se trata del ajuste al salario básico que fue incrementado de acuerdo a la inflación causada en el 2008. Detrás de ese incremento, posiblemente del 7,7 por ciento, aumentarán también las multas por comparendos de tránsito, el Soat, el valor de las sentencias judiciales y las mesadas pensionales. Con el horizonte de la meta de inflación para este año, del cinco por ciento, se ajustarán las tarifas de los servicios públicos como agua y teléfono. Salvo la excepción comentada anteriormente, subirán también gradualmente las tarifas eléctricas. A mediados de este mes se incrementarán el valor de los peajes no concesionados y todos los valores tributarios y hasta las multas en esta materia, fueron ajustados por encima del siete por ciento. El impuesto de los carros se incrementó en un cinco por ciento y en el mismo porcentaje los avalúos catastrales. Por esta vía aumentará también el valor del impuesto predial. El avalúo catastral en Bogotá fue reajustado, según los estratos, entre el cinco y el trece por ciento. El valor de los arriendos pactados con posteridad a julio de 2003, podrán ser reajustados, al vencimiento del contrato, en hasta un cinco por ciento. Las cuotas moderadoras de salud subirán en el equivalente a la inflación causada y aumentará también el costo de la medicina prepagada. En algunos casos ya se notificó a los usuarios de aumentos de hasta el diez por ciento. El valor de las matrículas y pensiones a cargo del golpeado bolsillo de los padres de familia subirá cinco por ciento para el caso de los colegios con baja o regular calificación y hasta del ocho para los que tienen mejor nota. Por supuesto que subirán los precios de los textos escolares y las matrículas universitarias. Se aproximan ajustes en transporte público de pasajeros urbano e intermunicipal y en la telefonía celular. Subirán igualmente las cuotas de administración de los conjuntos residenciales y hasta el valor de las boletas para ingresar a espectáculos deportivos o culturales. Aun con todo y esto las autoridades monetarias aseguran que este año sí se podrá cumplir con la meta de inflación y que el aumento de los precios de bienes y servicios, ayudados un poco por la baja demanda que provocará la recesión de la economía mundial, estarán en el rango del cuatro y medio al cinco y medio por ciento.




