Sin trabajo “Rezanderas” del cementerio de Manga
Las mujeres encargadas de rezar y llorar los muertos ajenos poco a poco se están quedando sin trabajo por falta de clientes.
A las “Rezanderas” del viejo cementerio del barrio de Manga ahora sí les tocó llorar de verdad. Las mujeres encargadas de rezar y llorar los muertos ajenos poco a poco se están quedando sin trabajo por falta de clientes. Elsa Nieto, vocera de una docena de mujeres dedicadas por muchos años a esta actividad aseguro que prácticamente se están muriendo de hambre porque ya no tienen dinero para llevar el sustento diario de sus familias. “Esta situación ya está muy difícil porque ahora ya no lloro ni rezo, porque ya no va gente ni se realizan entierros en el cementerio de Manga”, dijo la mujer. Según la “Rezandera” ahora si están llorando de verdad porque no levantan dinero ni siquiera para comer. “Estamos llorando lágrimas vivas porque ese era mi trabajo, nos ganábamos 2 mil pesos por muerto y ahora nada”, aseguró Elsa Nieto Ahora las “Rezanderas” tendrán que empacar e irse para otro cementerio en donde se puedan levantar por lo menos, los dos mil pesitos que se ganaban rezando y llorando los muertos ajenos en el camposanto de Manga.




