Hipócritas sexuales
La encuesta sobre sexo, usos y costumbres en los colombianos, nos deja en las puertas del cielo. Casi adentro. Casi oigo que suenan trompetas y aleluyas. Estoy diciendo de la encuesta reciente del Centro Nacional de Consultoría hecha para Caracol Radio,Caracol Televisión y el diario El Espectador. <br /><br />Según las respuestas, los colombianos somos fieles y somos recatados y carecemos de fantasías libidinosas. No gastamos ni tiempo ni dinero en juguetes sexuales ni nos masturbamos ni tenemos amistad con la pornografía ni con el voyerismo. Y no nos gusta el coito por el coito sino el sexo con amor y por amor. Somos como ángeles. Nuestra castidad no permite nada de aquello, de lo que ayuda al placer, pero, sin embargo, la mayoría de los entrevistados se declaró sexualmente feliz. Incluso muy feliz.
La encuesta sobre sexo, usos y costumbres en los colombianos, nos deja en las puertas del cielo. Casi adentro. Casi oigo que suenan trompetas y aleluyas. Estoy diciendo de la encuesta reciente del Centro Nacional de Consultoría hecha para Caracol Radio,Caracol Televisión y el diario El Espectador. Según las respuestas, los colombianos somos fieles y somos recatados y carecemos de fantasías libidinosas. No gastamos ni tiempo ni dinero en juguetes sexuales ni nos masturbamos ni tenemos amistad con la pornografía ni con el voyerismo. Y no nos gusta el coito por el coito sino el sexo con amor y por amor. Somos como ángeles. Nuestra castidad no permite nada de aquello, de lo que ayuda al placer, pero, sin embargo, la mayoría de los entrevistados se declaró sexualmente feliz. Incluso muy feliz. Todo eso dice --y más-- la encuesta sobre el uso de la sexualidad en Colombia. Así que nos atribuimos un alto nivel de satisfacción sexual, pero no le jalamos a lo que ayuda a que así sea. O lo negamos por hipócritas que somos. Porque no creo que sean conciliables la satisfacción sexual con la mojigatería, si hemos de admitir, como admito, que el buen sexo es el sexo obsceno. Pero como somos solapados --en esto del sexo y en todo lo demás-- quedamos retratados cuando respondemos una encuesta que nos confronta con crudeza y terminamos contradiccionéndonos no sólo por hipócritas sino por miedo a llamar las cosas por su nombre.




