Fumigan el Capitolio contra ratas y cucarachas
venenos esparcidos buscan controlar plagas como ratones, zancudos y cucarachas, lo que fue asociado por muchos de los vecinos, con algunas acciones controvertidas del Congreso.
El Capitolio Nacional, sede del legislativo colombiano, fue objeto de una brigada de fumigación contra insectos y roedores, despertando comentarios curiosos de los ocasionales transeúntes de la Plaza de Bolívar. Los brigadistas, aperados con equipos adecuados para protegerse contra el veneno, fumigaron cada una de las dependencias de la Cámara, en las que solo se permitía la permanencia de un empleado, para constatar que las cosas quedaran en orden, mientras que todas las oficinas fueron evacuadas. Los venenos esparcidos buscan controlar plagas como ratones, zancudos y cucarachas, lo que fue asociado por muchos de los vecinos, de manera irónica, con algunas de las acciones controvertidas de un Congreso muy cuestionado por los efectos de la parapolítica. Incluso, en el Congreso siempre se criticó a un senador, hoy convertido en embajador, que hacía su propaganda política con gigantescas ratas, afirmando que estaban sesionando en el Capitolio. Las brigadas de fumigación tenían la instrucción de no afectar a las tradicionales palomas de la plaza de Bolívar, que tienen sus nidos en la sede del legislativo.




