Determinan si hay esperanza de vida de un niño mordido por un gato con rabia
Un equipo médico especializado revisará esta tarde una escanografía cerebral tomada al niño Andrés Felipe Correa, de 10 años, mordido por un gato con rabia en Santander de Quilichao el pasado 15 de febrero, para establecer si hay esperanza de vida.
Un equipo médico especializado revisará esta tarde una escanografía cerebral tomada al niño Andrés Felipe Correa, de 10 años, mordido por un gato con rabia en Santander de Quilichao el pasado 15 de febrero, para establecer si hay esperanza de vida. "Al niño ayer le quitaron los sedantes, pero hasta ahora no ha respondido", declaró su madre Mercedes Belalcazar, para quien el drama se complicó porque la hermana mayor de Andrés Felipe, recluida en el hospital Universitario del Valle, comenzó a presentar quebrantes de salud. Paula Fernanda Correa, tiene vómitos, fiebre y dolor en el cuerpo, le explicaron los médicos que la atienden en el hospital oficial. Por las mordeduras del animal, otro menor de 12 años, estudiante del Instituto Industrial de Santander de Quilichao, falleció hace una semana y provocó la adopción de severos controles a la tenencia de mascotas en el norte del Cauca y sur del Valle.




