Más de 80 mil colombianos se van anualmente del país a buscar trabajo en el exterior
Frustrados por las pocas oportunidades laborales que existen en el país o ilusionados por encontrar un empleo mejor, un poco más de ochenta mil colombianos abandonan anualmente el territorio nacional.
Frustrados por las pocas oportunidades laborales que existen en el país o ilusionados por encontrar un empleo mejor, un poco más de ochenta mil colombianos abandonan anualmente el territorio nacional. Lo grave del asunto es que el fenómeno se está convirtiendo en un factor de desintegración familiar, fomento de la deserción escolar y razón para que muchos menores de edad con los padres viviendo en el exterior, entren a conformar pandillas juveniles. Pero además, muchos de los profesionales que abandonan el país, terminan frustrados en sus aspiraciones o se conforman con desempeñar labores que en Colombia difícilmente ejercerían como obreros de la construcción o taxistas. La situación fue expuesta en un debate de coyuntura social sobre los efectos de la migración internacional en Colombia organizado por Fedesarrollo, en el que participaron la Universidad Externado de Colombia, el Banco de la República y el Ministerio de Relaciones Exteriores. Un estudio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, OCDE, que analizó los efectos de la migración en treinta países en desarrollo encontró, para el caso colombiano, que profesionales altamente calificados terminan trabajando en el sector de la construcción o como taxistas. Los expertos llaman esta situación como "el despilfarro de los cerebros". “Muchos prefieren ser obreros de la construcción que ser arquitecto en Colombia o taxista en Nueva York que ser médico en Colombia porque las oportunidades salariales en el país son muy bajas o porque las condiciones de trabajo son muy difíciles", dijo David Khoudour Castéras, jefe del departamento de Investigación en Migraciones Internacionales de la Universidad Externado de Colombia al comentar el estudio de la OCDE. Dijo que no siempre el análisis de la migración se debe mirar por el lado de las remesas. Dijo que el costo social de generarlas es muy alto. “Son padres que se van y dejan a sus hijos que se sienten abandonados porque quedan con un tío, vecino, abuela que a pesar de que los crían ellos se sienten abandonados con un alto costo sico-afectivo, con problemas en la escuela, rechazan la autoridad de los abuelos, del maestro, tienden a entrar en pandillas, sufren de depresión y son los más propensos a la deserción escolar", subrayó el señor Khoudour. El director de Fedesarrollo, Mauricio Cárdenas Santa María coincidió con esa apreciación. La Fundación considera que si bien la situación económica y de seguridad ha mejorado, la salida de colombianos al exterior, buscando una mejor oportunidad laboral, no se han detenido. Según Fedesarrollo, son del orden de los 80 mil colombianos los que anualmente dejan el país buscando mejores oportunidades laborales. “Los indicios sugieren que los efectos de esta situación son problemáticos. Los hijos, por ejemplo, de los padres migrantes, tienen acá un desempeño educativo que no es bueno porque los hogares se van desvertebrando. También se ve que las familias que reciben remesas tienen miembros que se quedan cruzados de brazos en las casas porque no tienen el incentivo para salir a buscar trabajo y es posible que la salud de los menores que se quedan en el país, no sea la indicada", subrayó el director de Fedesarrollo.




