Oposición demócrata considera que intimidación de la Casa Blanca perjudica el TLC con Colombia
El líder de la mayoría demócrata en el Senado de EE.UU., Harry Reid, consideró que los intentos de la Casa Blanca de forzar un voto sobre el TLC con Colombia solo aumentarán los problemas que el pacto enfrenta en el Legislativo. La secretaria de Estado estadounidense, Condoleezza Rice, ratificó en Brasil el "compromiso" de su país con Colombia.
El líder de la mayoría demócrata en el Senado de EE.UU., Harry Reid, consideró que los intentos de la Casa Blanca de forzar un voto sobre el Tratado de Libre Comercio (TLC) con Colombia solo aumentarán los problemas que el pacto enfrenta en el Legislativo. "El TLC con Colombia ya es controversial dado las preocupaciones que no se han resuelto sobre los niveles de violencia e intimidación contra los trabajadores sindicalizados en Colombia", dijo a Efe Federico de Jesús, portavoz del senador Reid. El esfuerzo del gobernante George W. Bush de "tratar de intimidar al Congreso, solo se añadiría a los problemas que el TLC enfrenta y podría tener repercusiones serias para la agenda comercial del próximo presidente o presidenta", agregó el portavoz. Así, la oficina de Reid reaccionó de la misma forma que lo hiciera el miércoles la presidenta de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi, quien criticó la decisión de Bush de arrinconar a los delegados de su partido para que el TLC sea llevado a votación antes de que termine su mandato en enero de 2009. Pelosi lanzó una advertencia a Bush de que no envíe el TLC al Legislativo sin haber hecho las debidas consultas con los líderes del Congreso
El llamado de BushDurante un discurso ante la Cámara de Comercio Hispana, Bush dijo el miércoles que el Congreso debe votar este año el TLC con Colombia, un tratado que, según observadores, no tendrá gran impacto en el comercio de EE.UU., pero sí se ha convertido en una de las principales prioridades de su Gobierno. Bush asegura que el TLC contribuirá a la "paz y libertad" en la región y servirá de contrapeso a la influencia de Venezuela. Condoleezza Rice ratifica en Brasil el compromiso de EE.UU. con Colombia y contra las FARCLa secretaria de Estado estadounidense, Condoleezza Rice, ratificó hoy en Brasil el "compromiso" de su país con Colombia en la "lucha contra el terrorismo" y su "esperanza" de que ningún país suramericano servirá de refugio a las FARC. "Las fronteras son importantes, pero no pueden ser usadas como escondites para matar inocentes", afirmó en alusión a la reciente incursión militar colombiana en Ecuador, en la que murieron al menos 25 personas, entre ellas el "número dos" de las FARC, "Raúl Reyes". En una rueda de prensa junto al ministro de Relaciones Exteriores de Brasil, Celso Amorim, Rice dijo que Estados Unidos "aprecia los esfuerzos por promover la reconciliación y reducir las tensiones" hechos en la Organización de Estados Americanos (OEA), pero dio a entender que la Casa Blanca no cree superados los conflictos. Aclaró que nadie puede bajar la guardia ante asuntos como el "terrorismo y la seguridad", hasta garantizar que "los países no sean amenazados ni desde adentro ni desde afuera". Sobre el alivio que se ha producido en la región tras el acuerdo alcanzado en la reciente Cumbre del Grupo de Río, en la que Ecuador, Colombia, Venezuela y Nicaragua dieron un paso para minimizar las tensiones, expresó su confianza en que así sea, aunque también deslizó dudas. Señaló que "algunos países", en aparente alusión a Venezuela y Ecuador, se han comprometido a "evitar que los terroristas usen sus territorios" y acotó con firmeza: "Ahora esperamos que cumplan". Ante preguntas directas, evitó referirse al papel de Venezuela en la crisis diplomática andina y tampoco precisó si finalmente Estados Unidos va a incluir al país gobernado por Hugo Chávez entre los Estados que patrocinan el terrorismo. "Estamos preocupados con la seguridad regional", dijo como toda respuesta. Rice aseguró que Estados Unidos tiene una "gran satisfacción" por apoyar con firmeza a "un presidente democrático", por el colombiano Alvaro Uribe, que se ha dedicado a "restablecer la ley y el orden" y, en ese sentido, valoró los "esfuerzos" de otros países, entre los que citó a Brasil, para "liberar a la región de aquellos que matan". Según la jefa de la diplomacia estadounidense, la Casa Blanca "se ha comprometido a trabajar y trabaja muy seriamente" con aquellos países latinoamericanos "comprometidos con la democracia, la paz y el desarrollo". Entre ellos mencionó a Brasil y Chile, su próxima escala en este viaje por Suramérica, para señalar además que el Gobierno de George W. Bush no establece sus relaciones según "tintes ideológicos", sino en función de "compromisos en torno a valores comunes". Rice y Amorim explicaron que, entre otros asuntos, analizaron la situación en Oriente Medio, la reforma de las Naciones Unidas y el estancamiento de las negociaciones de la Ronda de Doha, en el marco de la Organización Mundial de Comercio (OMC). Sobre ese último punto, la secretaria de Estado consideró que se deben agotar los esfuerzos para concluir las negociaciones, porque "es lo mejor que se puede hacer por los países en desarrollo". En el plano bilateral, discutieron la cooperación entre Brasil y Estados Unidos en la producción y promoción de los biocombustibles y asuntos relacionados con el comercio entre ambos países. Durante las seis horas que permaneció en Brasilia, Rice también tuvo una breve entrevista con el jefe de Estado, Luiz Inácio Lula da Silva, quien la recibió en el Palacio presidencial de Planalto. En la capital brasileña, también encontró unas pocas protestas, promovidas por pequeños grupos de estudiantes que se manifestaron contra la guerra en Irak y una decena de ecologistas que reclamó un mayor compromiso de la Casa Blanca en la defensa del planeta. Concluidas sus actividades en Brasilia, Condoleezza Rice viajó hacia la ciudad de Salvador (noreste), donde conocerá algunos planes sociales dirigidos a la población negra de baja renta. Desde Salvador seguirá mañana rumbo a Santiago de Chile, segunda y última escala de esta breve gira por Suramérica.




