Nicaragua culmina con ruptura con Colombia vorágine de malas relaciones
Las relaciones entre Nicaragua y Colombia empezaron a deteriorarse con la llegada al poder del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FMLN), en julio de 1979, que un año después desestimó un tratado que establecía la frontera común en el Caribe.
La vuelta al poder de un Gobierno sandinista en Nicaragua ha desencadenado la ruptura de relaciones diplomáticas con Colombia, país con el que se afrontan antiguas diferencias de frontera. Las relaciones entre Nicaragua y Colombia empezaron a deteriorarse con la llegada al poder del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FMLN), en julio de 1979, que un año después desestimó un tratado que establecía la frontera común en el Caribe. Por ley, los sandinistas declararon nulo el tratado Esguerra-Bárcenas, de 1928, que otorgaba soberanía a Bogotá sobre las islas San Andrés, Providencia y Santa Catalina, en el caribe centroamericano, frente a la costas de Nicaragua. El Gobierno de los entonces nueve comandantes de la revolución (1979-1990), cuya cabeza más visible era Daniel Ortega, declaró la nulidad del tratado con el argumento de que Nicaragua era un país ocupado por tropas de los Estados Unidos cuando se firmó el documento. Durante el Gobierno liberal de Arnoldo Alemán (1997-2002), Nicaragua demandó a Colombia ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya (CIJ), diciembre de 2001, para reclamar esos territorios, en los que, según el actual Gobierno, hay riqueza de recursos marinos y petróleo. Este conflicto por los límites marinos ha provocado desde entonces tensiones y dificultades y frecuentes notas diplomáticas de protesta entre ambos Estados. La CIJ fijó el 11 de noviembre de 2007 como fecha límite para que Colombia respondiera a la demanda presentada ante ese tribunal por Nicaragua y que Bogotá no contestó. El 13 de diciembre, la Corte Internacional de La Haya emitió un fallo que las autoridades de Nicaragua consideraron favorable, y que estableció que el Meridiano 82 no es frontera entre las dos naciones, como sostiene Colombia. Sin embargo, la Corte se declaró sin jurisdicción para resolver el conflicto y reconoció que el tratado Esguerra-Bárcenas ya estableció la soberanía de Bogotá sobre las islas San Andrés, Providencia y Santa Catalina. El contencioso incluye, además, otras cuestiones territoriales, como la soberanía de los cayos Roncador, Quitasueño y Serrana, regentada ahora por Bogotá y que Managua reclama. Así las cosas, las tensiones entre Nicaragua y Colombia se han ido incrementando, con la constante declaración de Managua de que las fragatas colombianas que patrullan la zona en conflicto "son una amenaza" a su territorio. El presidente Daniel Ortega no desperdicia ninguna oportunidad, ya sea la inauguración de un año escolar, el programa "Pueblo Presidente" o cualquier acto público al que asisten sus seguidores, para arremeter contra el presidente de Colombia, Alvaro Uribe, a quien acusa de negarse a cumplir con la ley internacional. En uno de estos actos públicos, el líder sandinista giró instrucciones al jefe del Ejército, General Omar Halleslevens, para "proteger" a los pescadores nicaragûenses que faenan en el sector del Meridiano 82 y puedan pescar "en aguas de Nicaragua". En febrero pasado, la Fuerza Naval de Nicaragua capturó a cuatro embarcaciones de bandera hondureña, tres de ellas con permisos otorgados por Colombia para pescar en el sector del Meridiano 82. Las naves fueron detenidas con mas de 100 tripulantes y centenares de kilos de productos marítimos. Tan solo el pasado 13 de febrero, el canciller de Nicaragua, Samuel Santos, entregó en Nueva York una carta al Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-Moon, para denunciar a Colombia por incumplimiento de la resolución de la CIJ sobre el conflicto por la frontera marítima entre las dos naciones. El Gobierno de Colombia, a su vez, insiste en que el Meridiano 82 es frontera entre ambos países y así lo reiteró el 5 de marzo pasado ante el consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA). Daniel Ortega interrumpió hoy abruptamente este intercambio de diferencias al aprovechar la visita de su par de Ecuador, Rafael Correa, para anunciar la ruptura de relaciones diplomáticas con Colombia. Por "solidaridad" por el ataque militar colombiano del pasado 1 de marzo contra guerrilleros de las FARC en territorio ecuatoriano y para reivindicar los derechos de Nicaragua en el Mar Caribe, apuntó Ortega al anunciar su decisión, que sitúa al país junto a Venezuela y Ecuador, cuyos gobernantes tomaron antes la misma medida. Hasta este momento, Nicaragua mantenía en Bogotá solo una misión de bajo perfil encabezada por Edgard José Genie Alvarado, con el rango de primer secretario con funciones consulares.




