John McCain ya es el candidato republicano a las presidenciales de EEUU
El senador por Arizona, John McCain, se convirtió oficialmente en el candidato republicano a la presidencia de EE.UU., al conseguir superar los 1.191 delegados necesarios tras su victoria en Vermont, Ohio, Rhode Island y Texas.
El senador por Arizona, John McCain, se convirtió oficialmente en el candidato republicano a la presidencia de EE.UU., al conseguir superar los 1.191 delegados necesarios tras su victoria en Vermont, Ohio, Rhode Island y Texas. El senador acudió a la cita de hoy con 1.014 delegados, 177 menos de los necesarios para lograr la candidatura. McCain ganó los 17 delegados en Vermont, al menos 69 en Texas, 58 en Ohio y nueve en Rhode Island, según los recuentos preliminares. Su victoria llega un mes después de su triunfo en las elecciones del "supermartes" del 5 de febrero, cuando los logros de una costa a otra del país forzaron a su principal rival, Mitt Romney, a retirarse de la contienda. Recibe la nominación con confianza y responsabilidadEl candidato republicano a las elecciones presidenciales de EE.UU., John McCain, dijo hoy sentirse con la "confianza, la unidad y el sentido de responsabilidad necesario" para las elecciones de noviembre. En un discurso pronunciado en Dallas, Texas, el estado que le dio el número de delegados necesario para ser proclamado candidato en la convención de su partido en septiembre, afirmó que asume esta oportunidad con "responsabilidad y agradecimiento". "Ahora empieza la parte más importante de la campaña", dijo a sus seguidores McCain, quien se espera que mañana reciba el respaldo oficial del presidente de Estados Unidos, George W. Bush. Tras sus victorias hoy en Texas, Vermont, Ohio y Rhode Island, McCain recibió también una llamada de felicitación del senador demócrata Barack Obama, quien mostró su confianza en que será él quien se bata con el senador por Arizona en las elecciones de noviembre. Agradecido por la oportunidad que se le ofrece al luchar por la presidencia del país, McCain -acompañado por su esposa Cindy- recordó que hace sólo unos meses, había "algunos incrédulos que creían que mi proclamación como candidato era improbable". "Nunca creí que estaba predestinado para ser presidente, nadie lo está. Pero debo a mi país cada oportunidad que me ha dado en la vida. Me ha dado más de lo que yo le puedo ofrecer". Aseguró que en lo que queda de campaña afrontará "las preocupaciones de los estadounidenses", e hizo alusión a la situación económica en el país, la guerra en Irak, y los tratados comerciales con terceros países. Prometió apoyar la iniciativa empresarial, con bajos impuestos y menos regulaciones, y se comprometió a fomentar el uso y desarrollo de las energías alternativas. Tuvo palabras de exaltación del liderazgo estadounidense en la esfera internacional: "somos el líder mundial", y apuntó que los "líderes no son nostálgicos, sino optimistas".




