Congresistas denuncian que el gobierno está 'regalando' terrenos en Barú
Por una hectárea en Barú, que es una península, con la mejor agua y las mejores costas, se está pidiendo un promedio de doscientos cincuenta millones de pesos", expresó el senador Samuel Arrieta.
El precio que el gobierno nacional fijó para la venta de los predios que el Estado colombiano tiene titulados en la exótica isla de Barú, en cercanías a Cartagena, es muy bajo, según el parecer de algunos miembros del Congreso. Para algunos legisladores, los 250 millones de pesos que el Fonade viene pidiendo por cada hectárea de terreno, es una suma irrisoria, para una zona con el potencial turístico de destinos como Cacún, Aruba o Puerto Rico. "El gobierno acaba de cederle la titularidad a Fonade, para que esta entidad inicie la comercialización de estos predios a unos precios que llaman la atención. Por una hectárea en Barú, que es una península, con la mejor agua y las mejores costas, se está pidiendo un promedio de doscientos cincuenta millones de pesos", expresó el senador Samuel Arrieta. El legislador indicó, además, que es muy poco probable que inversionistas privados se interesen por estas tierras hasta cuando, no se tenga claridad a quienes pertenecen realmente. De hecho, desde hace varios años el Estado colombiano viene librando una ardua batalla jurídica con un grupo de pobladores de la zona, por la posesión de estas tierras. Con documentos que datan de finales del siglo IXX, apoderados de los nativos alegan que ninguno de ellos ha negociado con la nación esos terrenos por lo tanto, los títulos presentados por el gobierno nacional carecen de validez. Por su parte, el Estado colombiano se defiende argumentando que por años los pobladores que hoy participan del litigio han intentado modificar los límites de sus propiedades para reclamar parte de los terrenos que le pertenecen al gobierno.




