Caso de supuesto secuestro de niños en el Chad enfurece a la población de ese país
El supuesto intento de secuestro de 103 niños chadianos en el que se han visto involucrados 16 europeos, entre ellos siete españoles, ha enfurecido a la población de la localidad oriental chadiana de Abeché, donde se encuentran retenidos los inculpados a la espera de su traslado a Yamena
El supuesto intento de secuestro de 103 niños chadianos en el que se han visto involucrados 16 europeos, entre ellos siete españoles, ha enfurecido a la población de la localidad oriental chadiana de Abeché, donde se encuentran retenidos los inculpados a la espera de su traslado a Yamena. El caso ha despertado reticencias en Chad hacia el próximo despliegue en noviembre de una fuerza europea y de la ONU de 3.000 efectivos que debe vigilar la seguridad de miles de refugiados sudaneses procedentes de la vecina Darfur (Sudán) y de los desplazados chadianos que se encuentran en la zona. Sin embargo, el Gobierno de Chad aseguró hoy en una nota que "este intento abortado de secuestro de menores no tiene ningún efecto sobre el despliegue de las fuerzas europeas en el este de Chad". El Gobierno también pidió paciencia para que puedan ser juzgados "debidamente" los siete españoles y nueve franceses detenidos el pasado jueves en Abeché por su presunta vinculación con el traslado irregular a Francia de más de cien niños chadianos para ser entregados a familias de acogida. Seis de los franceses, todos miembros de la ONG "El Arca de Zoé", han sido iculpados de estafa y secuestro de menores, mientras que tres periodistas galos que les acompañaban y los siete tripulantes españoles del avión de la compañía "Girjet" que debían trasladarles a Francia con los niños han sido acusados como cómplices. También ha sido acusado de complicidad un piloto belga que se habría encargado de trasladar en varios viajes a los 103 niños de la frontera entre Chad y Sudán hasta Abéché y están inculpados dos funcionarios chadianos. Contrariamente a las afirmaciones iniciales del "Arca de Zoé" de que los niños eran huérfanos de la conflictiva región sudanesa de Darfur, datos confidenciales recabados por organizaciones internacionales muestran que el 85 por ciento no son huérfanos y que el 75% tiene padre y madre. El presidente de Chad, Idriss Deby, calificó a los europeos detenidos como "criminales, pedófilos y traficantes disfrazados de humanitarios", en declaraciones difundidas hoy por la televisión pública. El secuestro de menores de castiga en Chad con penas de entre cinco y 20 años de trabajos forzados. Mientras, Francia y España han movilizado a su diplomacia para asistir a sus ciudadanos y asegurar que tengan un juicio justo, y tanto Reporteros Sin Fronteras como el Gobierno galo han pedido que sean liberados los periodistas franceses. El ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Angel Moratinos, ha explicado hoy en Marraquech que hacen falta "datos" y "esperar a la decisión judicial" para actuar en el caso de la tripulación española retenida. Varios diplomáticos, entre ellos la embajadora en Camerún, María Jesús Alonso, y el director general de Asuntos Consulares, Miguel Angel Frutos, se encuentran en Chad "siguiendo todas las actuaciones para intervenir de manera más eficaz", recordó Moratinos. El Gobierno francés se situó ayer en el centro de las críticas por no haber abortado antes la operación de traslado de los niños por la ONG "Arca de Zoé", que, por su parte, sigue defendiendo la buena fe de su actuación en el país africano. Los miembros de la ONG transportaron dos toneladas de material y viajaron ellos mismos el 21 de agosto y el 19 de septiembre pasado en aviones del Ejército francés. "Las autoridades francesas en el terreno y, al parecer, las chadianas, han sido engañadas por una asociación que se ha escondido tras una falsa identidad para llevarse a los niños", según el primer ministro, Francois Fillon, en respuesta a las preguntas de la oposición de izquierdas en la sesión de control al Gobierno.




