Los McCann ven "alentador" el anuncio de que no serán interrogados de nuevo
Los padres de Madeleine McCann, sospechosos de la desaparición de su hija el pasado mayo en Portugal, ven "alentador" el anuncio de la Procuraduría lusa de que no se les interrogará de nuevo, dijo hoy su portavoz, Clarence Mitchell.
Los padres de Madeleine McCann, sospechosos de la desaparición de su hija el pasado mayo en Portugal, ven "alentador" el anuncio de la Procuraduría lusa de que no se les interrogará de nuevo, dijo hoy su portavoz, Clarence Mitchell. "Esta información tendrá que ser estudiada con mucho cuidado por el abogado portugués de Gerry y Kate, pero, a primera vista, parece alentadora", afirmó Mitchell. La Procuraduría portuguesa negó hoy que esté previsto realizar nuevos interrogatorios a Kate y Gerry McCann ni que se les vaya a aplicar nuevas medidas cautelares, al contrario de lo que habían informado diversos medios lusos y de otros países europeos. Luís Bilro Verao, el fiscal encargado del caso, indicó en un comunicado que no hay nuevos elementos de prueba que justifiquen volver a interrogar al matrimonio, al que la Policía considera sospechoso de la desaparición de su hija. Tampoco se van adoptar nuevas medidas cautelares contra los McCann porque se cree adecuada la que ya tienen, consistente en la obligación de informar sobre ausencias de más de cinco días de su domicilio en el Reino Unido, adonde regresaron el pasado día 9. El procurador informó, además, de que no se ha excluido ninguna línea de investigación y proseguirán las "diligencias" del caso dirigidas por la Fiscalía y encomendadas a la Policía Judicial. Los investigadores lusos sospechan que los McCann pueden estar involucrados en la muerte accidental de su hija, después de que perros especialmente entrenados por la Policía británica detectaran olor a cadáver en su automóvil, apartamento y efectos personales. Pero los padres, según declaraciones personales o de sus portavoces, consideran un despropósito las acusaciones, se declaran seguros de que su hija fue secuestrada y creen que la Policía no debería renunciar a encontrarla viva. Madeleine, de 4 años, desapareció el 3 de mayo pasado de la habitación en la que dormía con sus dos hermanos, de 2 años, en un apartamento de un complejo turístico del Algarve (sur de Portugal), mientras sus padres cenaban en un restaurante cercano.




