Incendios en las Islas Canarias están bajo control tras seis días entre las llamas
Seis días después de una lucha feroz contra el fuego, las islas españolas de Gran Canaria, Tenerife y La Gomera pudieron anunciar hoy el control de los incendios que han arrasado casi 35.000 hectáreas de bosques y acabaron con viviendas y fauna diversa.
Seis días después de una lucha feroz contra el fuego, las islas españolas de Gran Canaria, Tenerife y La Gomera pudieron anunciar hoy el control de los incendios que han arrasado casi 35.000 hectáreas de bosques y acabaron con viviendas y fauna diversa. El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, viajó a Tenerife y a Gran Canaria para evaluar los daños y anunció que el próximo viernes el Consejo de Ministros aprobará un decreto ley con ayudas para los afectados por los incendios y la creación en Tenerife de una base de la Unidad Militar de Emergencias (UME). A primera hora de hoy, las autoridades canarias anunciaron que los principales frentes de los incendios forestales estaban controlados. Según estas fuentes, en Gran Canaria, el fuego que afectó a unas 20.000 hectáreas ya está bajo control y los 5.200 vecinos de las zonas más afectadas han regresado a sus casas, mientras que en Tenerife el incendio afectó 14.870 hectáreas y obligó a desalojar a 8.000 personas. Un funcionario del gobierno local de La Gomera aseguró que dos fuegos que en los últimos días han quemado unas 200 hectáreas en la isla se han dado hoy por extinguidos. Rodríguez Zapatero, que viajó a Canarias acompañado por el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, y compareció en una rueda de prensa junto con el presidente del gobierno regional canario, Paulino Rivero, advirtió de que caerá todo el peso de la ley sobre los autores de los fuegos. En Gran Canaria, el viernes pasado, las autoridades detuvieron y encarcelaron a un agente forestal que confesó haber provocado el fuego porque su contrato terminaba el 30 de septiembre y temía quedarse sin trabajo y este martes el gobierno regional expresó su sospecha de que el incendio de Tenerife también fue provocado. Rivero señaló que de las 8.000 personas que había desalojadas la víspera hoy sólo 300 permanecen fuera de sus casas y confió en que si se mantienen las condiciones meteorológicas puedan darse por controlados totalmente los incendios en las próximas horas. Rivero y Rodríguez Zapatero coincidieron en que la coordinación entre las administraciones ha sido perfecta, lo que ha sido fundamental para que no haya habido daños personales. El presidente expresó su solidaridad con las personas que han visto sus bienes afectados y garantizó que "todas las pérdidas serán restituidas". Como primera medida, el viernes el Gobierno aprobará un decreto ley de ayudas fiscales, laborales y para la reconstrucción de infraestructuras que serán complementarias y coordinadas a las anunciadas por el Gobierno regional de Canarias y los regidores de cada isla. Rodríguez Zapatero recordó que el incendio de Gran Canaria fue provocado y que hay indicios de que lo fuera también el de Tenerife, por lo que expresó su convencimiento de que la Fiscalía y la Justicia actuarán para que "todo el peso de la ley y el Código Penal" caiga sobre los autores. Después de visitar Tenerife, el presidente voló hasta Gran Canaria donde visitó el centro coordinador de emergencias y seguridad y tenía previsto visitar algunos de los municipios afectados por las llamas. El presidente canario pidió comprensión a los ciudadanos ante las medidas adoptadas frente al fuego, como el desalojo de casas, ya que -dijo- lo primero es garantizar la vida de las personas, después los bienes y por último el patrimonio natural. Tanto los bienes como el patrimonio natural se van a recuperar y "no vamos a dejar solos a los ciudadanos", garantizó Rivero. Los incendios forestales en las tres islas han hecho necesario el despliegue de grandes medios para el combate de las llamas, cuyo control se dificultaba por la intensidad del calor estival y por los fuertes vientos que avivan las llamas. A medida que se van controlando los frentes de los incendios, los pobladores pueden volver a sus casas para encontrarse con la sorpresa grata de ver que el fuego no afectó a sus propiedades, o, como en el caso de muchos damnificados, ver que sus viviendas, huertas y animales fueron pasto de las llamas.




