Colombiana que ayudó a un policía con la traducción al español enfrenta cargos en EEUU
Mónica Montoya, una colombiana que medió de intérprete entre un policía y una hispana accidentada, vive una pesadilla tras ser agredida y acusada de cargos criminales, un caso que su abogado considera de brutalidad policiaca.
Mónica Montoya, una colombiana que medió de intérprete entre un policía y una hispana accidentada, vive una pesadilla tras ser agredida y acusada de cargos criminales, un caso que su abogado considera de brutalidad policiaca. Montoya se declaró inocente en la primera audiencia del caso, que continuará el próximo 26 de julio y que está en el proceso de descubrimiento de la prueba, explicó Martín Pérez, abogado de Montoya. La pesadilla para Montoya, quien emigró de Medellín hace siete años y medio y se estableció en Nueva Jersey, comenzó el pasado 20 de junio en Roselle Park, cuando se dirigía a la parada del autobús para recoger a su hija de seis años, en su primer día del curso de verano. "Este es el caso más increíble de brutalidad que he visto en los 20 años que llevo como abogado", comentó Pérez a Efe, quien pidió una investigación del caso. En momentos en que Montoya se dirigía a la parada escuchó un ruido de un impacto fuerte, al parecer por una accidente con un automóvil, y cuando se acercó a su destino vio que había una mujer hispana con el rostro ensangrentado. Un policía, identificado como Harold Breuniger, se acercó a la mujer en ese momento en una bicicleta. Montoya cruzó la calle y le dio servilletas a la mujer para que limpiara la sangre. Cuando intentó regresar a la parada, el policía le pidió que le ayudara porque la víctima, Vilma Bellido, no habla inglés y él no habla español. "Como ellos tienen autoridad yo inmediatamente accedí a traducir a pesar de que estaba apurada para recoger a mi hija del colegio", dijo Montoya a la publicación electrónica Reportehispano.com. Luego de un tiempo, Montoya se percató de que llegaría tarde a recoger a su hija así que pidió al policía que le prestara un celular para llamar a un familiar, pero, ni Breuninger ni un detective que había llegado junto a otros oficiales le hicieron caso, explicó Pérez. "Me ignoraban. Me parecía muy injusto que cuando ellos pidieron mi ayuda, yo con gusto se la di y en ese momento que necesitaba un teléfono no querían ayudarme", dijo Montoya, quien intentó dirigirse a un grupo de personas que se habían reunido en el lugar para pedir un teléfono. Sin embargo "cuando empezó a caminar hacia la acera el policía (Breuninger) la agarró por detrás y la tiró al piso, le puso las manos en la espalda y la esposó", dijo el abogado. Al caer, Montoya lastimó su rostro con el pavimento. "Sólo quería pedir un teléfono prestado y me trataron como un criminal. (Breuninger) hizo que me diera un golpe fuerte en la cara, me cortó la respiración y me dejó con dolores y hematomas en la cara, brazos y piernas", señaló la colombiana. La Policía llevó a la inmigrante a un cuartel donde estuvo varias horas y le presentaron cargos por obstrucción a la justicia porque, alegan, Montoya no ayudó a conseguir la información del accidente y se resistió al arresto. No obstante, destacó Pérez, le impusieron cargos por no cooperar a pesar de que el responsable del accidente se detuvo en el lugar y habló con las autoridades. "Esos son arrestos que hacen para justificar la brutalidad. Es brutalidad policiaca del más alto nivel. No hay causa probable para el arresto. Para justificar el arresto el policía tiene que tener causa probable. Es brutalidad", insistió Pérez.




