Alarma en el sur de Chile por actividad del volcán Llaima
Los habitantes de varios poblados de la sureña región chilena de La Araucanía están alarmados por la actividad que desde hace tres semanas presenta el volcán Llaima, aunque las autoridades han descartado hasta el momento el riesgo de una erupción
Los habitantes de varios poblados de la sureña región chilena de La Araucanía están alarmados por la actividad que desde hace tres semanas presenta el volcán Llaima, aunque las autoridades han descartado hasta el momento el riesgo de una erupción. "La situación que se advierte es estacionaria en cuanto a la sismicidad. El comportamiento observado es habitual para un volcán activo como el Llaima", afirmó a la prensa local la intendenta (gobernadora) en funciones de la región, Yolanda Pérez, tras sobrevolar este viernes el macizo andino. De 3.125 metros de altitud, el Llaima ha presentado desde el pasado 26 de mayo cinco episodios de explosiones en su cráter principal, con lanzamiento de cenizas en una columna de entre 200 y 300 metros por encima de la cumbre, todo ello acompañado de fuertes ruidos subterráneos. La situación ha alarmado a los habitantes de Melipeuco, Cunco, Vilcún, Cherquenco y Curacautín, que son pequeñas localidades asentadas en los alrededores del volcán, que cada ocho a diez años ha entrado en erupción, algunas de gran magnitud que han devastado la zona, a unos 680 kilómetros al sur de Santiago. La preocupación de la gente aumentó al enterarse de que las autoridades de la Corporación Nacional Forestal (Conaf) evacuaron hace un par de días a los guardabosques encargados del Parque Nacional Conguillío, situado también en las laderas del volcán. Según la intendenta Pérez, esa fue una decisión apresurada y no consultada al Comité de Emergencia constituido desde que el Llaima intensificó su actividad. "Por el momento no hay riesgo de una actividad eruptiva mayor", insistió Pérez, aunque indicó que por prevención se mantiene la situación de "alerta temprana" en las localidades mencionadas. Hugo Moreno, encargado de un Observatorio Vulcanológico de la zona, consideró la actividad del volcán como "erupciones extremadamente débiles" que podrían ser consideradas "normales" sobre la base de las características habituales del volcán. En declaraciones al diario El Mercurio, Moreno indicó que el Indice de Explosividad Volcánica (VEI, en inglés), que mide la intensidad de una erupción en una escala de entre cero y ocho, fluctúa en este caso sólo entre cero y uno.




