Más de dos millones de personas recibieron tratamientos por virus del Sida
Unas 2,2 millones de personas con el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) recibieron en 2006 tratamiento antirretroviral en países de ingresos bajos y medios, un aumento del 54 por ciento frente al año anterior, según un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS), UNICEF y ONUSIDA.
Unas 2,2 millones de personas con el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) recibieron en 2006 tratamiento antirretroviral en países de ingresos bajos y medios, un aumento del 54 por ciento frente al año anterior, según un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS), UNICEF y ONUSIDA. En el documento presentado hoy en Londres, estas organizaciones han dado a conocer las cifras sobre el acceso a los tratamientos del VIH y la respuesta del sector sanitario al SIDA. Según el texto, se han conseguido progresos, pero queda mucho trabajo por delante para lograr el acceso universal a los programas de prevención y tratamiento del HIV para el año 2010, como acordaron los Estados miembros de la ONU en 2006. Titulado "Hacia el acceso universal: Expansión de las intervenciones prioritarias contra el VIH/SIDA en el sector de la salud", el informe señala que sólo el once por ciento de las mujeres embarazadas infectadas con el VIH están recibiendo tratamiento antirretroviral para evitar la transmisión de madre a hijo. Pero el informe resalta que los países de todas las regiones del mundo están logrando progresos en el acceso a los tratamientos. Se estima que en el Africa subsahariana hay hoy más de 1,3 millones de personas sometidas a terapia antirretroviral, lo que supone una cobertura del 28 por ciento. En América Latina y el Caribe, el número de personas que reciben tratamiento ha aumentado gradualmente hasta 355.000, frente a las 210.000 tratadas a finales del 2003. En Asia oriental, meridional y sudoriental, 280.000 personas están hoy bajo tratamiento, lo que equivale al cuádruple de la cifra correspondiente a finales de 2003, que era de 70.000. Ha habido progresos sustanciales en Europa oriental y Asia central, donde 35.000 personas están recibiendo actualmente tratamiento, frente a las 15.000 a finales de 2003, añade el texto. Africa del Norte y Oriente Medio son las regiones con menor cobertura estimada, con sólo 5.000 personas tratadas de las 77.000 que se estimaba que necesitaban tratamiento al final de 2006. El informe añade que, de los 2,3 millones de menores de 14 años afectados -casi un 90 por ciento en el Africa subsahariana-, se estima que unos 780.000 necesitaban terapia antirretroviral, pero se calcula que 115.500 niños tenían acceso al tratamiento en 2006. El director del Departamento de VIH/SIDA de la OMS, Kevin DeCock, dijo que "las prioridades urgentes están mejorando el acceso al tratamiento del VIH para los niños, especialmente en Africa meridional, así como para los usuarios de drogas inyectables en todas partes". Pese a las numerosas declaraciones de compromiso político y a la disponibilidad de un conjunto bien definido de intervenciones y de los conocimientos necesarios para aplicarlas, la gran mayoría de las embarazadas necesitadas de servicios de PTMN (prevención de la transmisión del VIH de la madre al niño) no se están beneficiando, añade el texto. En 2005, de las más de dos millones de embarazadas que se estima que están infectadas por el VIH, sólo unas 220.000 recibieron profilaxis antirretroviral como medio de PTMN, lo que representa una tasa de cobertura del once por ciento. Más del 85 por ciento de las embarazadas infectadas por el VIH viven en el Africa subsahariana. El informe concluye que para lograr el acceso universal en 2010 se requerirá un aumento pronunciado del número de personas que inicien el tratamiento cada año, mientras que debe otorgarse mayor prioridad a la promoción, vigilancia y evaluación de la equidad en el acceso a los servicios. Los avances en la prevención y el diagnóstico y tratamiento de la enfermedad por VIH en la población infantil son aún muy escasos. También indica que el sector de la salud debe intensificar sus esfuerzos para mejorar el acceso a los servicios de prevención para las poblaciones de más riesgo y las personas con VIH.




