Chávez llama a la unidad revolucionaria al celebrar su intentona golpista de 1992
El presidente venezolano, Hugo Chávez, celebró el 15 aniversario del fallido golpe militar que lideró seis años antes de llegar al gobierno por la vía electoral con un llamamiento a fortalecer "aún más la unidad cívico-militar" para consolidar la "revolución" y el socialismo en el país
El presidente venezolano, Hugo Chávez, celebró el 15 aniversario del fallido golpe militar que lideró seis años antes de llegar al gobierno por la vía electoral con un llamamiento a fortalecer "aún más la unidad cívico-militar" para consolidar la "revolución" y el socialismo en el país. Chávez, teniente coronel retirado de 52 años, sostuvo que su "revolución es pacífica" pero reiteró a sus detractores que también está "armada" para defender la voluntad del pueblo, que es seguir el camino del socialismo, como lo expresó cuando en diciembre lo reeligió en el cargo para su tercer mandato consecutivo (2007-2013). Lo ocurrido "en estos 15 años es sólo un preludio de lo que ocurrirá en Venezuela, (donde) está empezando una verdadera revolución", dijo Chávez al dar por concluido un desfile cívico-militar conmemorativo del 15 aniversario del golpe, que llamó "amanecer de la esperanza". "El socialismo es el único camino (...) a medida que pasa el tiempo, cosas más grandes irán ocurriendo (...) de allí mi llamado a fortalecer la unidad de la Fuerza Armada, del pueblo y de todas las corrientes nacionalistas. `Unidad, unidad, unidad, esa debe ser nuestra divisa!", manifestó el gobernante izquierdista. Vestido con el uniforme verde olivo, la boina roja característica del "chavismo" y la banda presidencial, ofreció un emotivo discurso en el que recordó a los compañeros de armas caídos durante la intentona y también resaltó la presencia de otros que participaron en aquel 4 de febrero de 1992. "Cuán lleno de sentimientos estoy al ver aquí reunidos a un grupo de soldados (...) saludo la presencia de todos, de manera especial Francisco Arias Cárdenas (actual representante de Venezuela ante la ONU), Joel Acosta Chirinos, Luis Reyes (gobernador del estado de Lara), compañeros de mucho antes el 4 de febrero", expresó Chávez. En la insurrección de hace 15 años murieron 14 militares y civiles, según cifras oficiales, pero la prensa de entonces afirmó que fueron alrededor de medio centenar. Al verse derrotado en su intento de golpe, el entonces teniente coronel de paracaidistas llamó a sus compañeros a rendirse "por ahora", la célebre frase que lo catapultó a la arena política y fue el preludio de su primera victoria electoral en diciembre de 1998. Chávez y los demás militares involucrados en el fallido golpe fueron juzgados y sentenciados ese año por rebelión, pero en 1994 fueron indultados por el entonces presidente Rafael Caldera (1969-74/94-99). Chávez sostiene que encabezó el golpe "en nombre del pueblo" que fue "masacrado" tres años antes, el 27 de febrero de 1989, durante el llamado "Caracazo", una revuelta popular contra el "hambre y la miseria" derivada de la política económica del segundo gobierno del entonces presidente Carlos Andrés Pérez (1974-79/89-94). "Venezuela se hundía, quince años después sacamos a Venezuela del abismo", aseguró el mandatario venezolano, que celebró el nuevo aniversario de la intentona investido de poderes especiales que le permitirán durante año y medio decretar leyes en once ámbitos, incluido el energético, principal motor de la economía nacional. Chávez, que asumió el 10 de enero su tercer mandato consecutivo tras ganar las elecciones de diciembre con más del 62 por ciento de los votos, ha dicho que con los poderes especiales y la reforma constitucional que promueve pretende "acelerar" la instauración del socialismo en Venezuela, quinto exportador mundial de crudo. Los poderes especiales fueron aprobados el miércoles por la unicameral Asamblea Nacional (AN), de 167 miembros, todos afectos al oficialismo, y es la tercera que solicita y obtiene Chávez desde que asumió el gobierno hace ochos años. Chávez ya adelantó que con los poderes especiales nacionalizará campos petroleros operados por trasnacionales de Estados Unidos, Francia, Noruega y Reino Unido en asociación con la estatal Petróleos de Venezuela, el sector eléctrico y la telefónica CANTV, cuya mayoría accionarial está en manos de la estadounidense Verizon. La oposición ha calificado de "injustificada" la nueva concesión de poderes especiales al gobernante y lo ha acusado de encaminar al país a una "dictadura", lo que éste ha negado.




