La Casa Blanca dice que el régimen de Pinochet fue un "periodo difícil"
La Casa Blanca afirmó, horas después de morir en la cama de un hospital de Santiago el ex dictador Augusto Pinochet, que su gobierno fue un "periodo difícil" para Chile y agregó que EEUU "está con las víctimas de su régimen".
La Casa Blanca afirmó, horas después de morir en la cama de un hospital de Santiago el ex dictador Augusto Pinochet, que su gobierno fue un "periodo difícil" para Chile y agregó que EEUU "está con las víctimas de su régimen". En un breve comentario al óbito de Pinochet, un portavoz de la Casa Blanca, Tony Fratto, difundió un comunicado en el que EEUU encomia el establecimiento de una nueva sociedad en Chile tras el período dictatorial del ex presidente de facto (1973-1990). "La dictadura de Augusto Pinochet en Chile representó uno de los más difíciles períodos en la historia de esa nación", precisó Fratto. Agregó que "nuestros pensamientos están hoy con las víctimas de su régimen y sus familias", e indicó que los Estados Unidos "elogia al pueblo chileno por construir una sociedad basada en la libertad, la ley y el respeto a los derechos humanos". La organización internacional pro derechos humanos Human Right Watch indicó, en un comunicado difundido en Washington, que Pinochet, fallecido en Santiago a los 91 años, fue "un pionero en el uso de las desapariciones" de personas como arma de represión en Suramérica. La entidad humanitaria señaló que, sin embargo, que el arresto de Pinochet en Londres en 1998 también impulsó el uso de tribunales nacionales para juzgar a líderes extranjeros por abusos cometidos en sus propios países. Agregó que durante los 17 años del gobierno de Pinochet, más de 2.600 personas fueron asesinadas o engrosaron las listas de desaparecidos por la represión desatada por las fuerzas de seguridad, más de 27.000 fueron torturadas y cientos de miles fueron exiliados o abandonaron el país temiendo por sus vidas. "El arresto en Londres fue el principio del fin para Pinochet y el inicio de un esfuerzo para llevar ante la justicia a los violadores de derechos humanos más poderosos del mundo", dijo José Miguel Vivanco, Director Ejecutivo de la División de las Américas de Human Right Watch. "Pinochet pasó sus últimos años luchando contra una maraña cada vez más compleja de juicios en Chile y murió dejando la imagen de una figura profundamente desacreditada en la tierra que una vez gobernó", precisó Vivanco. Destacó que Pinochet, que alguna vez se consideró intocable por la ley gracias a una amnistía dictada por su propio gobierno, fue arrestado en Gran Bretaña luego que España solicitó su extradición acusándolo de haber cometido flagrantes violaciones de derechos humanos en Chile. Subrayó que el arresto del ahora fallecido militar y ex dictador también animó a las víctimas de otros violadores de derechos humanos a quienes se les negaba justicia en sus propios países a llevar sus casos ante tribunales de otras naciones. "El legado más grande de Pinochet puede ser el llamado de advertencia para los dictadores en todas partes", dijo Vivanco. "Su caso le mostró al mundo que incluso los violadores de derechos humanos más poderosos pueden ser obligados a enfrentar a la justicia".




