El gobierno vende una de las últimas "joyas" de la corona: el Bancafé
Este jueves el Granbanco o antiguo Bancafe cambiará dueño. Pasará del sector público al privado. Los poderosos grupos colombianos Bolívar, a través de Davivienda y Aval, por intermedio del Banco de Bogotá, se disputará el control del 99 por ciento de la que se considera como una de las última "joyas" de la corona
Este jueves el Granbanco o antiguo Bancafe cambiará dueño. Pasará del sector público al privado. Los poderosos grupos colombianos Bolívar, a través de Davivienda y Aval, por intermedio del Banco de Bogotá, se disputará el control del 99 por ciento de la que se considera como una de las última "joyas" de la corona.Con la venta del Granbanco, el gobierno dará por concluido el proceso de privatización de establecimientos financieros bajo la órbita del Estado. Queda el Banco Agrario sobre el que el gobierno asegura que no será privatizado.A las nueve de la mañana de este jueves, en subasta pública, se abrirá la urna en donde se encuentran depositados los sobres con las ofertas económicas del Banco de Bogotá y de Davivienda las que necesariamente superan el billón cien mil millones de pesos.Si el Bogotá se queda con el Granbanco, pasará a ocupar el primer lugar en activos dentro del sistema financiero del país superando al Bancolombia y el Grupo Aval, de Luis Carlos Sarmiento, se hará al 37 por ciento del mercado financiero del país.Si por el contrario es Davivienda el que gana la "puja", pasará a ocupar el tercer lugar en el ranking de la banca nacional sobrepasando en la posición al BBVA.Granbanco es el séptimo establecimiento financiero más grande del país. Cuenta con una red de 236 oficinas, 390 cajeros automáticos. Hasta agosto generaba utilidades por 134 mil millones de pesos.El director del Fogafin Andrés Flórez informó que el 88 por ciento del producto de la venta del Granbanco irá a la Nación y el once por ciento restante se destinará en el fortalecimiento del seguro de depósitos, que es el mecanismo que proteger el ahorro de los colombianos frente a cualquier eventual descalabro de la banca colombiana.




