Dos asesinos en serie aterrorizan a la capital de Arizona
Dos asesinos en serie aterrorizan a Phoenix, una ciudad en expansión en el desierto de Arizona, donde 120 policías investigan 55 ataques en los que han muerto ya 11 personas -una de ellas este mes- y docenas han resultado heridas
Dos asesinos en serie aterrorizan a Phoenix, una ciudad en expansión en el desierto de Arizona, donde 120 policías investigan 55 ataques en los que han muerto ya 11 personas -una de ellas este mes- y docenas han resultado heridas. El miedo ha disparado las ventas de armas y trastocado los hábitos del millón y medio de habitantes -más de tres millones en el área metropolitana- de esta urbe de edificios nuevos y grandes centros comerciales que se ha duplicado de la noche a la mañana. Tanto la prensa como las autoridades policiales han intensificado estos días la campaña de concienciación ciudadana, en la que piden a los vecinos del área que extremen las precauciones, alteren su rutina y den cuenta de cualquier actividad sospechosa. La iniciativa se ha traducido en una menor actividad callejera, sobre todo durante las noches y en miles de llamadas telefónicas para ofrecer pistas, pero no en la detención de los criminales. Como todos los asesinos en serie, la pareja ya tiene apodo. Uno de ellos es el "Baseline Killer" (Asesino de Baseline), que ha robado, violado y asesinado. La policía cree que ha participado en al menos 21 ataques y lleva como alias el nombre de la carretera en la que perpetró su primer homicidio. El segundo es el "Serial Shooter" (Tirador en Serie), a quien no ha visto ningún testigo y que al parecer dispara sobre objetivos elegidos al azar. Las autoridades le atribuyen 34 ataques. "Existe una gran preocupación en nuestra comunidad", dijo a Efe Stacie Derge, portavoz de la policía de Phoenix, quien recordó que el último crimen perpetrado por el "Serial Shooter" se produjo "hace poco más de dos semanas, el sábado 8 de julio". Derge indicó que la policía tardó en establecer vínculos entre los distintos crímenes y en atribuirlos a dos malhechores en concreto, lo que explicaría que un año después de que los criminales empezasen a operar los casos aun no se hayan resuelto. "El 'Baseline Killer' cometió su primer crimen el 6 de agosto pasado y el 'Serial Shooter' el 24 de mayo del 2005", explicó Derge, quien señaló que no fue hasta bastante tiempo después que la policía pudo atribuir la autoría de los sucesos a ambos criminales. "El 'Baseline Killer' perpetró robos, violaciones y homicidios, casos distintos que seguían policías diferentes", afirmó Derge, a lo que añadió que "el 'Serial Shooter' protagonizó tiroteos en varias ciudades", una estrategia que hizo que los agentes del orden tardaran en atar los cabos. Cuando finalmente se determinó la existencia de dos criminales que operan de forma independiente, algo que no sucedió hasta mayo de este año, la policía diseñó una campaña unificada y asignó más de un centenar de sus hombres a trabajar en exclusivo en la investigación. La iniciativa supuso un importante avance en la posible solución de los crímenes, pero ha ayudado también a disparar el miedo de los residentes de Fénix, en donde últimamente son pocos los niños que juegan en la calle y escasos los transeúntes que pasean al atardecer. El miedo que se respira recuerda al que se vivió en la capital estadounidense en el 2002, cuando un francotirador en serie atemorizó a Washington. "Existe una especie de fascinación con estos asesinos en serie", dijo a Efe James Alan Fox, experto en criminología de Northeastern University (Boston), quien indicó que "es gente a quien le gusta ser el centro de atención y disfruta al aterrorizar a toda una comunidad". Fox no descartó que ambos criminales hayan establecido entre ellos una especie de competición.




