Cancilleres de OEA discutirán en privado tensiones bilaterales
Los cancilleres de la OEA se reunirán hoy en privado antes del inicio de su Asamblea Anual en el que plantearán las tensiones entre algunos países, como las surgidas entre Perú y Venezuela, a raíz del proceso electoral peruano
Los cancilleres de la OEA se reunirán hoy en privado antes del inicio de su Asamblea Anual en el que plantearán las tensiones entre algunos países, como las surgidas entre Perú y Venezuela, a raíz del proceso electoral peruano. Aunque el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, dijo que la 36 Asamblea General del foro hemisférico se presenta tranquila, al no haber ninguna crisis política de gravedad en la región, reconoció que en los pasillos puede ser más entretenida. Insulza participará esta tarde en la tradicional reunión de los cancilleres, a puerta cerrada, en la que, según dijo, cada uno "planteará las cosas que quiera". Será la ocasión para que, tal y como avanzó el Gobierno peruano, su canciller, Oscar Maúrtua, denuncie las interferencias del presidente venezolano, Hugo Chávez, en el proceso electoral que hoy se celebra en Perú, al pedir el voto de los peruanos para el candidato nacionalista, Ollanta Humala. El ministro venezolano, Alí Rodríquez, rebatirá sus argumentos, denunciando las acusaciones del otro candidato, Alan García, contra el presidente Chávez. Las tensas relaciones entre Venezuela y EEUU, y las candidaturas de Caracas y Guatemala para convertirse en miembros del Consejo de Seguridad de la ONU a partir del próximo enero, también surgirán en las discusiones de los ministros, según fuentes de la OEA. Otros de los asuntos que muy probablemente se plantearán esta tarde es la preocupación suscitada en algunos países a raíz de la decisión de Bolivia de nacionalizar el gas, o la controversia entre Argentina y Uruguay por el proyecto de construcción de dos papeleras. Los cancilleres han reservado casi tres horas para su debate privado, que será introducido por el anfitrión, el ministro dominicano, Carlos Morales Troncoso, y en el que también está previsto que participe el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Luis Alberto Moreno. La ausencia más destacada, y criticada por algunos, será la de la secretaria de Estado de EEUU, Condoleezza Rice, quien estará representada por su segundo, el subsecretario de Estado, Robert Zoellick. El hecho de que la jefa de la diplomacia estadounidense no acuda a esta cita del foro regional, alegando problemas de agenda, ha reavivado las críticas de quienes consideran que se trata de un gesto más de la falta de interés de EEUU en la región. Insulza reconoció que "no cabe duda de que nos hubiese gustado que hubieran venido todos los cancilleres" pero, al mismo tiempo, "es difícil hablar de desilusión" cuando el representante de Washington en la Asamblea es Zoellick. De todas formas, Zoellick podría tener los días contados para optar a un puesto en alguna firma de Wall Street, según informaron dos destacados periódicos financieros estadounidenses el pasado 24 de mayo. La inauguración oficial de la 36 reunión ministerial de la OEA se celebrará a ultima hora de esta tarde en el Teatro Nacional de Santo Domingo, y en la que intervendrá el presidente de la República Dominicana, Leonel Fernández, e Insulza. Aunque las sesiones plenarias no comenzarán hasta mañana, el secretario general y los jefes de las delegaciones participaron hoy en sendas reuniones con representantes del sector privado, los observadores permanentes y la sociedad civil, en las que se plantearon un conjunto de recomendaciones para los debates de los cancilleres. La Asamblea se celebrará bajo el lema: "Gobernabilidad y desarrollo en la sociedad del conocimiento", un asunto en el que se centrará la llamada "Declaración de Santo Domingo". Es un tema que puede no resultar muy atractivo pero que no por ello carece de importancia, según el secretario general, quien subrayó que los mayores problemas de América Latina y el Caribe, como el desarrollo y la gobernabilidad, "están conectados con el atraso tecnológico". Según el proyecto de declaración, "el acceso a la información, incluida la World Wide Web, sin censura política, contribuye a la promoción de la democracia, y protege el derecho a la libertad de expresión y al libre flujo de información e ideas".




