El acceso a la asistencia médica evitaría la muerte anual de 7 millones de mujeres y niños
La ampliación de la asistencia médica a las embarazadas y sus hijos pequeños en los países en desarrollo y la coordinación de esfuerzos sanitarios a escala mundial evitaría la muerte anual de unos siete millones de mujeres y niños, según la Alianza para la salud de la madre, el recién nacido y el niño.
La ampliación de la asistencia médica a las embarazadas y sus hijos pequeños en los países en desarrollo y la coordinación de esfuerzos sanitarios a escala mundial evitaría la muerte anual de unos siete millones de mujeres y niños, según la Alianza para la salud de la madre, el recién nacido y el niño. Esa cifra equivale al menos a dos tercios del más de medio millón de mujeres que fallecen anualmente durante el embarazo o el parto y de los más de diez millones de niños que mueren antes de cumplir los cinco años, indicó hoy el director general de esa coalición, el mozambiqueño Francisco Songane. "Nos enfrentamos a un problema enorme pero abandonado, que sabemos cómo tratar y prevenir, pero que necesita de fondos y recursos para abordarlo de manera eficaz y coordinada", señaló. Songane, ex ministro de Salud de Mozambique, explicó que soluciones asequibles y comprobadas -como la lactancia materna, una vacunación adecuada, el uso de instrumentos quirúrgicos limpios durante el parto, las pruebas posnatales tempranas o medios para secar y calentar al recién nacido- supondrían un punto de inflexión en ese nivel de fallecimientos. Pero, indicó, casi todas las actividades de financiación e investigación se centran en medidas de alta tecnología para el uno por ciento de muertes que tienen lugar en los países ricos, a pesar de que es en Africa y en el sudeste asiático donde se concentran el 90 por ciento de ese tipo de defunciones. La alianza que dirige se fundó en 2005 y está constituida por 83 instituciones diferentes entre las que se incluyen la Organización Mundial de la Salud (OMS) o el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), con el objetivo de intensificar y mejorar las iniciativas encaminadas a mejorar la salud de ese colectivo. "Ha habido logros considerables, pero es necesario el compromiso de nuevos miembros y cerca de 9.000 millones de dólares al año para proveer el cuidado sanitario básico a las madres y a los niños en 75 de los países más afectados", apuntó Songane. Advirtió de que, a menos que se cuente con esa cifra, no será posible reducir en dos tercios la mortalidad infantil y en tres cuartos la maternal, dos de los objetivos que fijó la Asamblea General de la ONU en la Cumbre del Milenio (2000) y cuyo cumplimiento la alianza se ha marcado como asunto prioritario. "No se trata de un problema solamente sanitario, sino también social", sostuvo.




