Elecciones en Costa Rica marcadas por la apatía y la poca afluencia de votantes
La jornada electoral transcurrió en Costa Rica con tranquilidad y marcada por la apatía y la escasa afluencia de votantes a los colegios electorales
La jornada electoral transcurrió en Costa Rica con tranquilidad y marcada por la apatía y la escasa afluencia de votantes a los colegios electorales. El favorito para ganar los comicios es el ex presidente y premio Nobel de la Paz 1987 Oscar Arias, del Partido de Liberación Nacional (PLN, socialdemócrata), aunque no se descarta que sea necesaria una segunda vuelta con el economista Ottón Solís, del Partido de Acción Ciudadana (PAC, centro). Si ninguno de los dos candidatos consigue el 40 por ciento de los votos, será necesaria una segunda vuelta que se celebrará el próximo mes de abril. Las encuestas han pronosticado una abstención de un 35 por ciento. El presidente de Costa Rica, Abel Pacheco, y los principales candidatos hicieron un llamamiento a los costarricenses a vencer la apatía y acudir a votar. El favorito en los comicios, Oscar Arias, de 65 años, instó a los jóvenes a acudir a votar para consolidar la democracia. El ex presidente dijo que aunque "la gente está enojada por lo que nos sucedió", en alusión a los escándalos de corrupción que sacudieron al país hace dos años e involucraron a dos ex presidentes, "hay que vencer esa apatía". Arias, que gobernó entre 1986 y 1990, afirmó que "esa apatía sólo se vence devolviéndole la confianza al costarricense, haciendo un gobierno transparente, honesto, donde no haya ninguna tolerancia con ningún acto de corrupción". El primero en votar fue el economista Ottón Solís, de 51 años, que pidió votar por el "cambio" de una manera "pacífica" y aseguró que si gana va a conseguir que "Costa Rica salga de este bache de corrupción". Solís consideró que "o cambiamos así, pacíficamente, o las cosas podrían orientarse por una ruta que nadie quiere. Yo quiero ser un factor de paz porque el país no aguanta dos años más de corrupción". Los escándalos de corrupción protagonizados por los ex presidentes Rafael Angel Calderón (1990-1994) y Miguel Angel Rodríguez (1998-2002), ambos del gobernante Partido Unidad Social Cristina (PUSC), han incidido en estos comicios y han sido una de las causas de la apatía que han manifestado los costarricenses, según los analistas. Calderón y Rodríguez se vieron involucrados hace dos años en un escándalo de corrupción por presunto enriquecimiento ilícito y aguardan en libertad condicional a ser llamados a juicio. Ambos ex presidentes ejercieron su derecho al voto y auguraron que su partido, al que las encuestas dan un escaso apoyo, logrará un número significativo de diputados. El presidente del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE), Oscar Fonseca, declaró que la única anomalía que se ha presentado fue una alarma de incendio en el edificio del TSE, pero fue controlado por los bomberos. En las afueras de la Catedral Metropolitana, un grupo de artistas y jóvenes realizó una protesta contra los candidatos que apoyan el Tratado de Libre Comercio (TLC) con EEUU, entre ellos Oscar Arias. Poco más de 2,5 millones de costarricenses pudieron asistir a las urnas para elegir a su nuevo presidente, dos vicepresidentes, 57 diputados al Congreso y autoridades de 81 municipios. En los comicios participaron 53 partidos, 14 de ellos con candidato a presidente. Estas son las primeras elecciones en las que han podido votar los 33 residentes de la isla del Coco, en el océano Pacífico, a 500 kilómetros de la costa. El candidato ganador sustituirá al socialcristiano Abel Pacheco, a partir del 8 de mayo próximo.




