La UE estudia con EE UU, Rusia y China el desafío del programa nuclear iraní
La semana pasada, el Gobierno ultraconservador de Mahmud Ahmadineyah retiró los precintos colocados por la Agencia Internacional de la Energía Atómica en las centrales iraníes y anunció que reanudaba sus investigaciones para lograr uranio enriquecido, que sirve de combustible nuclear, aunque reiterando que su uso sería solamente energético
La crisis abierta por la carrera nuclear iraní tiene hoy otro capítulo en Londres, donde la troika europea (Alemania, Reino Unido y Francia) se reúne con representantes de EEUU, Rusia y China para abordar el desafío de Irán. La semana pasada, el Gobierno ultraconservador de Mahmud Ahmadineyah retiró los precintos colocados por la Agencia Internacional de la Energía Atómica en las centrales iraníes y anunció que reanudaba sus investigaciones para lograr uranio enriquecido, que sirve de combustible nuclear, aunque reiterando que su uso sería solamente energético.Precisamente esa es la cuestión que preocupa a la comunidad internacional, ya que el uranio enriquecido puede servir tanto de combustible para centrales nucleares como para la fabricación de armas. Sobre este punto ha incidido el ministro británico de Exteriores, Jack Straw, antes de la reunión, que se celebrará a puerta cerrada. “Irán tiene la responsabilidad de convencer a la comunidad internacional de que su programa nuclear tiene objetivos exclusivamente pacíficos”, ha declarado Straw. “Me temo que la confianza [de la comunidad internacional en Irán] está minada por su historia de disimulos y de engaños, que ha llevado al Consejo de Gobernadores de la AIEA a declarar, el 24 de septiembre, que Irán no cumplía con sus obligaciones”, ha sentenciado.Por tanto, Straw ha aireado de nuevo la amenaza de llevar el caso iraní al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para estudiar posibles sanciones. De hecho, los cinco miembros permanentes del órgano ejecutivo de Naciones Unidas –EE UU, Rusia, China, Francia y Reino Unido- están presentes en la reunión. “Es por esa incapacidad [para cumplir sus obligaciones] por lo que contemplamos actualmente, con nuestros socios europeos y los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad el presentar a Irán ante el Consejo por la vía de una reunión de urgencia del Consejo de Gobernadores”, que elaboraría un informe que después enviaría a Naciones UnidasEn cualquier caso, ha advertido de que "no hay que precipitarse" en imponer sanciones económicas a Irán. “No debemos precipitarnos. Hay muchos ejemplos de casos remitidos al Consejo de Seguridad en los que éste dicta medidas y esas medidas se cumplen sin necesidad de sanciones". A su juicio, la mera influencia del Consejo puede ser suficiente para que Irán reconsidere su postura y decida suspender sus programas de conversión de uranio. "El hecho de que Irán esté tan preocupado porque su caso no se traslade al Consejo demuestra la fortaleza del organismo", ha dicho el jefe de la diplomacia británica.Teherán ha advertido de que si se imponen sanciones económicas sobre el país, segundo productor de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), los precios del crudo se dispararán.




