En Chile la socialista Bachelet parte favorita para segunda vuelta en enero
La socialista Michelle Bachelet parte como favorita para la segunda vuelta de las elecciones presidenciales chilenas de enero, tras aventajar por 20 puntos a su rival, el derechista Sebastián Piñera, en los comicios del domingo
La socialista Michelle Bachelet parte como favorita para la segunda vuelta de las elecciones presidenciales chilenas de enero, tras aventajar por 20 puntos a su rival, el derechista Sebastián Piñera, en los comicios del domingo. Según el cuarto y último recuento oficial de la jornada electoral entregado anoche por el subsecretario del Interior, Jorge Correa Sutil, sobre el 96,02 por ciento del padrón electoral, Bachelet obtuvo 3.044.070 votos (45,85 por ciento) y Piñera 1.691.129 (25,48 por ciento). Más atrás quedaron Joaquín Lavín, de la conservadora Unión Demócrata Independiente (UDI), con 1.543.233 votos (23,25 por ciento) y el izquierdista Tomás Hirsch, con 356.537 preferencias (5,37 por ciento). El último cómputo oficial, con la totalidad de los votos, se entregará hoy. "No hay vuelta atrás, ganaremos la segunda vuelta y seré la próxima presidenta de Chile", dijo la candidata de la oficialista Concertación por la Democracia a centenares de partidarios que la ovacionaban el domingo por la noche en el centro de Santiago. Bachelet, que ha tenido que resignarse a la segunda vuelta frente a Piñera, basó su optimismo en la mayoría que la coalición gobernante obtuvo en las elecciones parlamentarias, en las que consolidó su mayoría, con más del 51 por ciento de los sufragios. Esa mayoría, expresó, "nos permitirá profundizar los cambios que nuestro país necesita y que no pudimos hacer antes por carecer de los asientos suficientes en el Congreso". Sobre su rival de la segunda vuelta, un empresario multimillonario, afirmó que "ni todo el dinero del candidato de la derecha conseguirá torcer la voluntad de la mayoría el 15 de enero". La jornada electoral, que se celebró bajo un calor estival en gran parte de Chile, fue evaluada también de forma positiva por el presidente del país, Ricardo Lagos, quien se felicitó porque los chilenos "optaron por la continuidad" al darle a la Concertación un triunfo notorio y claro en las elecciones presidenciales, senatoriales y de diputados. En un mensaje a la nación desde el palacio de La Moneda, el mandatario, que dejará el cargo el próximo 11 de marzo con una aprobación inédita del 71 por ciento de la población, aseguró que no tiene dudas "de que en un mes más los chilenos le darán un nuevo triunfo a la Concertación al elegir a Michelle Bachelet. Sebastián Piñera, en tanto, se consideró el triunfador de la jornada al señalar que la Alianza por Chile (coalición derechista), "ha conquistado prácticamente el 50 por ciento de las voluntades y corazones de los chilenos". El empresario sumó a su votación la que consiguió Joaquín Lavín, con la que supera a la de Bachelet, pese a que los analistas han coincidido en que ambas, dadas las diferencias que los dos exhibieron durante sus campañas, no se pueden sumar de forma automática. Piñera y Lavín, sin embargo, dieron por superadas esas diferencias, al aceptar el primero el apoyo de este último para la segunda vuelta, con encendidos elogios. Tras subrayar, ante medio millar de partidarios, que han compartido "valores y sueños" desde los 20 años, Piñera llamó a su hasta ayer ácido contendiente, "un amigo, un aliado que marcará el futuro en nuestro proyecto". Lavín aceptó su derrota temprano y ofreció su apoyo incondicional a Sebastián Piñera. La izquierda parlamentaria, cuyo candidato Tomás Hirsch superó el 5 por ciento, por debajo de sus expectativas, medita ahora su apoyo a Michelle Bachelet en la segunda vuelta, pese a las reticencias que la Concertación despierta en sectores del Partido Comunista, aliado de los humanistas en la coalición que respaldó a Hirsch. A juicio del analista José Auth, la izquierda se volcará finalmente en Bachelet, pues sus diferencias con la Concertación no pueden compararse con su distancia de una derecha que, al menos en el caso de uno de los partidos, respaldó a la dictadura de Augusto Pinochet. "La izquierda no se va a convertir en un factor que abra el camino a un eventual regreso de la derecha al poder", dijo Auth.




