Venezuela y España firman en Caracas acuerdo de venta de polémico equipo militar
El ministerio venezolano de Defensa y las empresas españolas EADS-CASA y Navantia firmaron hoy en Caracas un contrato de compraventa de equipamiento militar por unos 1.700 millones de euros.
El ministerio venezolano de Defensa y las empresas españolas EADS-CASA y Navantia firmaron hoy en Caracas un contrato de compraventa de equipamiento militar por unos 1.700 millones de euros. Al acto de la firma asistieron el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, y el ministro de Defensa de España, José Bono. El acuerdo prevé la adquisición por Venezuela de doce aviones, diez de transporte y dos de vigilancia, y ocho buques patrulleros de costa y litoral, construidos por el grupo EADS-CASA y Navantia, respectivamente. Bono sostuvo que el equipamiento militar está destinado a labores "defensivas y no ofensivas", y subrayó que con la firma del contrato "el Gobierno de España ha cumplido con sus obligaciones respecto a los intereses nacionales, con las empresas españolas, los trabajadores, las ciudades donde se asientan dichas empresas". "No estoy dispuesto a estas alturas a reconocer que haya pueblos elegidos, y menos elegidos por Dios, sobre otros que son rechazados (...) sólo hay un imperio a ser obedecido: el imperio de la Ley", afirmó el ministro español de Defensa. Washington critica la venta española de equipamiento militar a Venezuela con el argumento de que dicha transacción es "un factor desestabilizador en la región" latinoamericana. Estados Unidos ha dicho que tiene el derecho a impedir la venta porque los equipos militares españoles "incluyen componentes estadounidenses que necesitan licencia de exportación", según su embajador en Madrid, Eduardo Aguirre. Caracas y Washington mantienen agrias relaciones diplomáticas con insistentes acusaciones mutuas referentes al corte "imperialista e intervencionista" del Gobierno del presidente estadounidense, George W. Bush, y a las "intenciones totalitarias" del Gobierno del presidente Chávez, respectivamente. Bono se preguntó "en voz alta" una serie de cuestiones sobre la transacción, entre ellas si España "vende armas" a Caracas, a lo que respondió que "sólo desde la falsedad puede decirse que se venden misiles, tanques, aviones de combate. Son aviones de transporte y barcos de vigilancia y buques de uso esencialmente civil". Agregó que el negocio es "transparente", cumple con las normas internacionales y cuenta con el "apoyo de los principales sindicatos y partidos" de España. "Los acuerdos que hoy se han firmado significan una cuantía superior al presupuesto anual de los ministerios de Agricultura y Sanidad de España" y garantizan "dar empleo a 900 trabajadores durante nueve años", resaltó Bono. Por su parte, Chávez insistió en sus críticas contra el "imperialismo" estadounidense al rechazar "la negativa de EEUU para que este convenio se realizara", y calificó de "muy significativa la visita" de Bono a Caracas para presenciar la firma del acuerdo de compraventa de equipos militares. Chávez aseguró que el "choque de intereses que cruza al mundo" ha impedido que la actual visita de Bono a Caracas sea vista como "algo normal", y advirtió de que "el mundo se acabaría si Europa, América Latina, Asia" sucumbieran ante los "designios del imperio". "Se nos sigue acusando de ser desestabilizadores, de ser una amenaza para la democracia en esta región. Ni una sola de esas acusaciones han podido ser demostradas en siete años porque son falsas, y sólo demuestran la indignidad de Estados Unidos", dijo Chávez. Tras reiterar el agradecimiento venezolano al presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, y al Rey Juan Carlos de Borbón, Chávez hizo algunas "reflexiones" acerca del actual orden internacional y reiteró tanto su rechazo al "unilateralismo" como su condena al "terrorismo, en cualquiera de sus formas".




