La CIA atentó 600 veces contra Castro y ahora va por Chávez, dice el periodista Luis Báez
La CIA estadounidense atentó de 600 veces contra el líder cubano, Fidel Castro, y ahora trata de hacer lo mismo con el venezolano, Hugo Chávez, afirmó el periodista cubano Luis Báez en su libro "El mérito es estar vivo".
La CIA estadounidense atentó de 600 veces contra el líder cubano, Fidel Castro, y ahora trata de hacer lo mismo con el venezolano, Hugo Chávez, afirmó el periodista cubano Luis Báez en su libro "El mérito es estar vivo". Presentado en Salamanca, donde hoy abrió la XV Cumbre Iberoamericana, el autor dijo que tanto Castro como Chávez "se están cuidando" porque al primero la Agencia Central de Información de EEUU (CIA) "toda la vida intenta matar" y el segundo "es ahora su objetivo". "En los planes de la CIA está eliminar a Chávez", insistió Báez, periodista de la agenda oficial cubana "Prensa Latina". El título del libro lo tomó Báez de la respuesta que Castro dio en una reunión con hombres de negocios en Nueva York en el año 2000, en el 45 aniversario de la ONU. Tras ser preguntado "cuál era el gran mérito de su vida", Castro respondió: "Estar vivo". Báez afirmó que basa su información en las "propias fuentes estadounidenses", tras haber entrevistado en los años ochenta a seis agentes de la CIA que salieron de prisión en Cuba y a los que prometió no publicar nada hasta que pasaran varios años y que no estuvieran vivos. "Yo cumplí éticamente" con esa exigencias, afirmó. Aseguró que el último intento de matar a Chávez fue de Luis Posada Carriles en el paraninfo de la universidad en Panamá en el año 2000, durante la Cumbre Iberoamericana. Desde esa fecha, Castro no ha vuelto a acudir a ninguna otra cumbre iberoamericana, incluida la actual. Menciona el caso de una red de la CIA "que fue penetrada por la seguridad cubana" y que "introdujo en Cuba a través de un diplomático español llamado Alejandro Vergara las cápsulas para asesinar a Castro en los años 1963-64". Dichas cápsulas contenían, al parecer, un cianuro especial elaborado por los laboratorios de la CIA y no dejaban rastro, añadió Báez, al señalar que los agentes pretendían introducirlas en el batido de chocolate que por entonces solía tomar el líder cubano en el hotel "Habana Libre", antiguo "Hilton". Las cápsulas, conservadas en frío, reventaron al ser manipuladas por un camarero que debía introducirlas en la bebida, según Báez. "Si llega a tomarlo Fidel, nadie hubiera sabido cuál era la causa de la muerte", agregó. También citó intentos de atentado contra el dirigente cubano en Chile, varias veces y alguna con una pistola introducida en una cámara de vídeo, o en Perú, aunque la mayoría fueron en Cuba. "En ninguno de ellos se logró el objetivo afortunadamente", manifestó el escritor.




