UNICEF: casi 1,5 millones de niños mueren cada año por falta de vacunas
Pese a los avances científicos y al abaratamiento de las vacunas, la ONU estima que uno de cada cuatro recién nacidos está en peligro de contraer enfermedades, como el sarampión, la tos ferina o el tétanos, que se pueden evitar mediante una inoculación
Cada año mueren en el mundo 1,4 millones de niños por enfermedades que pueden ser prevenidas con vacunas, como el sarampión, la tos ferina o el tétanos, según denunció hoy el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF). Además, en un futuro cercano se podría salvar también la vida de otros 1,1 millones de niños con vacunas contra el neumococo y el rotavirus, que son dos causas importantes de neumonía y diarrea graves en el mundo en desarrollo. En total, calcula la ONU, si se lograra en todo el mundo una tasa de inmunización del 90 por ciento, que es el objetivo que se marcó en el año 2002, podría evitarse la cuarta parte de las muertes de niños menores de cinco años, y que suman 10,6 millones cada año. El último informe de UNICEF destaca cómo en muchos países se está produciendo un retroceso en las campañas de vacunación, que tantos millones de vidas han salvado en los últimos años. De hecho, se calcula que 41 países están protegiendo menos a su población con vacunas que hace una década, y que 27 millones de niños y 40 millones de mujeres embarazadas no reciben este tipo de inmunización. Pese a los avances científicos y al abaratamiento de las vacunas, la ONU estima que uno de cada cuatro recién nacidos está en peligro de contraer enfermedades que se pueden evitar mediante una inoculación. Este retroceso en las campañas de vacunación ha provocado, por ejemplo, la reaparición de enfermedades erradicadas, como la poliomielitis, de la que hubo un grave brote el año pasado en Africa Central, que se propagó rápidamente a varios países de la zona y de Oriente Medio. Esta situación amenaza con echar a perder los grandes esfuerzos que ha realizado la comunidad internacional en materia de inmunización, especialmente UNICEF, que destina a esta actividad el 40 por ciento de su presupuesto anual. Desde 1988, por ejemplo, UNICEF ha suministrado más de 12.000 millones de dosis de la vacuna antipoliomielítica oral, y solo el año pasado proporcionó 2.800 millones de dosis de vacunas a más de 100 países. En el año 2002, la comunidad internacional se marcó el objetivo de que por lo menos un 90 por ciento de los menores de un año estuvieran vacunados en todos los países para 2010. Con ello, se pretendía poner fin a las muertes por las enfermedades sobre las que existen vacunas, como el sarampión, que cada año causa la muerte de 395,000 niños, la difteria, la tos ferina, el tétanos, la tuberculosis y la poliomielitis. En su ultimo informe, UNICEF revela que en 103 países ya se ha logrado este objetivo y que en otros 16 los progresos son constantes, en tanto que en 74 países no ha habido avances significativos. Los avances por regiones han sido muy divergentes, en lo que a la inmunización para la infancia se refiere. En 2003, el último año con datos disponibles, un 90 por ciento de los niños de los países industrializados estaban protegidos por la inmunización, con lo que las muertes debido a enfermedades que se pueden evitar por este medio han dejado de ser frecuentes. La mayoría de los países de América Latina y el Caribe, Europa Central y del Este, la Comunidad de Estados Independientes, Oriente Medio y Africa del Norte han logrado también progresos. Sin embargo, la mayoría de los países de Africa occidental y central, donde solamente se vacuna de manera sistemática a un 52 por ciento de los niños y las niñas, todavía necesitan mejorar rápidamente sus programas de inmunización. Dentro de esta zona hay excepciones, como Eritrea que, pese a sus escasos recursos, ha aumentado la cobertura de inmunización sistemática desde un 18 por ciento en 1990 hasta un 84 por ciento en 2003; Níger que la ha elevado del 25 al 64 por ciento, y Uganda desde un 52 a un 82 por ciento.




