Ofensiva política suní para hacer fracasar el borrador de la carta magna en referéndum
Los árabes suníes, aunque no son los únicos en Irak que rechazan el borrador de la nueva Constitución del país, se preparan para lanzar una ofensiva política contra su posible aprobación en el referéndum de octubre
Los árabes suníes, aunque no son los únicos en Irak que rechazan el borrador de la nueva Constitución del país, se preparan para lanzar una ofensiva política contra su posible aprobación en el referéndum de octubre. Varios grupos de la comunidad suní afirmaron que lucharán para "concienciar a los iraquíes de los puntos negativos" del texto constitucional, consensuado por kurdos y chiíes y presentado el domingo al Parlamento, pese a las objeciones suníes. "El borrador, con su actual redacción, no sirve a los intereses de los iraquíes y tiene como objetivo desmembrar el país y robar su riqueza", dijo a EFE el secretario general del Partido Democrático Arabe (PDA), Zahran al Sadid. Insistió en que no sólo los suníes se oponen al documento, sino también "muchos chiíes, turcomanos y cristianos", y afirmó que su grupo mantiene contactos con "todas las agrupaciones políticas (opositoras) para acordar una estrategia unificada contra el borrador". Sadid pidió a los demás grupos suníes que "no recurran a la violencia", y afirmó que su comunidad actuará con los medios "democráticos" para que los suníes participen masivamente en el referéndum y digan "no" al documento. Los suníes, que pese a ser minoritarios en Irak gobernaban durante la dictadura de Sadam Husein, boicotearon las elecciones del pasado 30 de enero, lo que permitió a los kurdos y los chiíes obtener la mayoría de los 275 escaños del Parlamento provisional. Según la ley que rige el proceso de transición en Irak, el borrador de la Carta Magna será enmendado si la población de tres de las dieciocho provincias del país votan "no" en el referéndum, recordó Sadid. Una postura similar expresó hoy el Partido Islámico (PI), uno de los principales grupos suníes del país, que reafirmó que esa comunidad luchará para enmendar las cláusulas que rechazan del texto, al considerar que "incluye varios puntos ilegítimos que van en contra de los intereses de los iraquíes". En una rueda de prensa en Bagdad, el secretario general del PI, Tarek al Hashemi, insistió en que el borrador "incluye varios puntos ilegítimos que van en contra de los intereses de los iraquíes". Aunque no dijo claramente que su grupo actuará para que el documento sea rechazado en octubre, Al Hashemi aseguró que adoptará medidas para concienciar a los iraquíes de las cuestiones que considera "ilegítimas". "No hemos firmado el borrador. No lo rechazamos del todo, ya que en él hay puntos positivos, pero también hay varios negativos, contradictorios y no responden a nuestras aspiraciones", precisó Al Hashemí. Indicó que el PI publicará y distribuirá folletos con las cuestiones positivas y las negativas para que los iraquíes tomen conciencia y decidan si aceptan o no el borrador con su actual redacción. El secretario general del PI reiteró que los puntos en conflicto son el federalismo chií y el reparto de la riqueza petrolera, entre otros asuntos relacionados con la "unidad de Irak". En declaraciones a EFE después de la rueda de prensa, Al Hashemí indicó que el PI mantiene contactos con grupos opositores al borrador, incluida la influyente Comisión de Clérigos Musulmanes (suní), para "evaluar la situación y salir con una postura unificada sobre los pasos a tomar". Además de los suníes, los diputados del ex primer ministro iraquí, el chií laico Iyad Alaui, así como del Partido Comunista y representantes del clérigo radical chií, Muqtada Sadr, registraron en el Parlamento sus "objeciones" sobre el borrador. El presidente de Irak, Yalal Talabani, afirmó el domingo que el documento se someterá a referéndum popular tal y como fue presentado a la cámara, e instó a la población a que lo acepte al considerar que "cumple las aspiraciones de todos los iraquíes".




