Cultura

El lado más femenino de Aterciopelados, en "Andrea Echeverri"

La colombiana Andrea Echeverri, vocalista de Aterciopelados -una de las bandas de rock latino más internacionales- sigue siendo una "florecita rockera", como cantaba en uno de sus temas, pero ahora es madre, una experiencia que ha reflejado en un disco de canciones de cuna y cama

La colombiana Andrea Echeverri, vocalista de Aterciopelados -una de las bandas de rock latino más internacionales- sigue siendo una "florecita rockera", como cantaba en uno de sus temas, pero ahora es madre, una experiencia que ha reflejado en un disco de canciones de cuna y cama.
"No es un disco en solitario porque lo ha producido mi compañero de Aterciopelados, Héctor Buitrago, y en él tocan también los músicos del grupo. Lo que pasa es que es un proyecto demasiado personal e íntimo, por eso se llama 'Andrea Echeverri', pero no hay ninguna ruptura de la banda", asegura la cantante y compositora.
Tras más de diez años y seis álbumes, con éxitos como "Caribe atómico" o "El Estuche", varias nominaciones a los Grammy estadounidenses que avalan sus experimentaciones y fusiones de lo latino con el rock, el pop o la electrónica, Aterciopelados seguirá su camino -publicarán un nuevo disco a comienzos de 2006-, aunque, entre tanto, se involucren en proyectos individuales.
Andrea Echeverri lo ha hecho para recoger un momento "muy especial de mi vida", en un disco cuyas canciones compuso durante el embarazo y después del parto de su hija Milagros, que ahora tiene tres años, en un trabajo que define como "el lado más femenino de Aterciopelados".
Además de a su hija, con temas como "Baby blues", "Amniótico" o "Yo ya no", Andrea Echeverri le canta a su pareja en unas "canciones conjuros" o "canciones de cama" con las que la cantante expresa su firme decisión de perpetuar su relación amorosa y "enfrentar las crudezas de la rutina", explica.
"Es un disco más tranquilo, más sencillo, con menos experimentación, es un trabajo femenino de chill latino, puro groove amoroso, beat maternal y sonido sensual", dice para añadir que los trabajos de Aterciopelados "siempre están teñidos de lo que me sucede".
En el álbum, en el que se han colado sonidos de los juguetes de su hija, Andrea Echeverri ha plasmado la sensualidad de la maternidad en canciones como "lactochampeta", en la que toma un ritmo colombiano que se parece al reggaeton y el sentido descaradamente sexual de las letras de este género para hacer "una lectura chistosa" de la lactancia.
"Chúpate la tetica/tómatela todita", canta en esta canción que ha producido su pareja, Manolo Jaramillo, en un disco en el que también la madre de la cantante, Amparo Echeverri, ha puesto la voz en otro de los temas, "Imán".
La vocalista de Aterciopelados se enfrenta a la difícil conciliación de la maternidad y la vida laboral: "es el reto que nos toca afrontar a las madres contemporáneas, que también necesitamos de nuestro trabajo para estar balanceadas. De todas formas yo tengo más flexibilidad que la mayoría de las mujeres y todo es cuestión de ordenarse y de decir que no a algunas cosas".
La maternidad, cuenta, le ha servido también para disfrutar de la frescura de la relación de los niños con la música: "te das cuenta de lo terrible que es la educación, nos meten en una mentalidad cuadriculada, nos llenan de miedos a jugar, a ser espontáneos. Al ver de cerca a un bebé uno se da cuenta de que la música es jugar".
"Andrea Echeverri" se publicó con éxito en Colombia y la banda ya lo ha llevado al directo en conciertos en su país, Estados Unidos y Venezuela dentro de una gira que, "tal vez en octubre", les lleve a España y en la que las canciones de la cantante se mezclarán con los clásicos de la banda.

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