La asamblea de la OEA se abre con un polémico debate sobre la prevención de crisis
En su discurso de apertura de la XXXV Asamblea General, que se celebrará hasta el martes en Fort Lauderdale, el secretario general del organismo, José Miguel Insulza destacó la necesidad de acordar mecanismos que ayuden a la OEA a "ampliar la cooperación que presta a sus miembros para profundizar en la democracia".
El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, dijo que la OEA "está obligada a avanzar" en la democracia, requisito que consideró indispensable para pertenecer al organismo regional americano. En su discurso de apertura de la XXXV Asamblea General, que se celebrará hasta el martes en Fort Lauderdale (Florida, EEUU), Insulza destacó la necesidad de acordar mecanismos que ayuden a la OEA a "ampliar la cooperación que presta a sus miembros para profundizar en la democracia". El nuevo secretario general destacó la importancia de generar condiciones de confianza y seguridad que permitan alcanzar crecimiento y equidad como dos pilares complementarios del desarrollo. "Ese es el camino para mejorar las condiciones de gobernabilidad de nuestras democracias", dijo. "La democracia y el respeto a los derechos humanos son la viga maestra de una convivencia hemisférica, que debe también basarse en la seguridad multidimensional y en una equitativa distribución de las oportunidades de crecimiento y progreso social", dijo Insulza. Admitió que es difícil hablar de una democracia plena en América, "donde persisten altos índices de pobreza y desigualdad". "Nuestro objetivo debe ser trabajar en conjunto por un futuro en que todos tengamos el derecho a vivir libres del terror", dijo. El secretario general reiteró que las áreas estratégicas de trabajo de la OEA son "el fortalecimiento de la democracia y los derechos humanos, el desarrollo integral y sostenible y la seguridad multidimensional". "Si somos capaces de demostrar resultados en estos ámbitos, sin duda alguna, estaremos en el camino correcto", agregó Insulza.Rice dice que incumplir principios democráticos tiene un precio La secretaria de Estado de EEUU, Condoleezza Rice, dijo que los países de América que incumplan los principios democráticos deben responder ante la OEA. En su discurso de apertura de la XXXV Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA) que se celebra hasta el martes en la ciudad estadounidense de Fort Lauderdale, Rice agregó que el "gran reto" del foro regional es llevar los beneficios de la democracia a los pueblos de América. La secretaria invitó a los países miembros de la OEA a ser impacientes en el campo de la democracia, porque la impaciencia es una "poderosa fuente de esperanza". "Debemos pasar de las palabras a los hechos. Debemos construir sobre lo que hemos conseguido con miras a nuevos objetivos y nunca debemos aceptar que la democracia es un ideal a admirar en vez de un objetivo a conseguir", insistió. Subrayó Rice que las naciones americanas no pueden descansar y "no pueden declarar victoria hasta que la libertad, la prosperidad y la seguridad sean bendiciones de la democracia compartidas por los habitantes de América". Rice destacó también que la OEA debe ser un instrumento válido para ayudar a los países de América cuyas democracias puedan estar amenazadas. Insistió en que el continente necesita una serie de mecanismos para afrontar los problemas que amenazan con revertir las democracias en toda la región. "La Carta Democrática debe ser el núcleo del principio de un efectivo multilateralismo para América. Juntos debemos insistir en que los líderes que han sido elegidos democráticamente tienen la responsabilidad de gobernar democráticamente", destacó. "Los gobiernos que no cumplan (gobernando democráticamente) deben responder ante la OEA", enfatizó. Estados Unidos ha presentado en esta Asamblea un proyecto de declaración, llamado "Hacer realidad los beneficios de la democracia", que pretende contar con un mecanismo de "monitoreo" de las democracias de la región. Esta propuesta cuenta con el frontal rechazo de Venezuela y la oposición de buena parte de América Latina. Los países de Suramérica y México estudian una contrapropuesta con la que quieren evitar que nazcan mecanismos de intervención en los asuntos internos de una nación. Esa iniciativa, según fuentes brasileñas, está todavía en fase de estudio preliminar y posteriormente será analizada con los países de Centroamérica y el Caribe.




