El Pentágono trata de eludir el escándalo en Guantámamo por la presunta profanación al Corán
El Pentágono ha intensificado sus esfuerzos para frenar la tormenta creada por denuncias de que personal de la base naval de Guantánamo en la isla de Cuba presuntamente profanó el Corán, e incluso llegaron a tirar el libro sagrado musulmán por el retrete
El Pentágono ha intensificado sus esfuerzos para frenar la tormenta creada por denuncias de que personal de la base naval de Guantánamo en la isla de Cuba presuntamente profanó el Corán, e incluso llegaron a tirar el libro sagrado musulmán por el retrete. El comandante de la base estadounidense, el general Jay Hood, viajó el jueves a Washington desde la isla para rechazar las acusaciones que al publicarse por primera vez a comienzos de este mes generaron protestas en varios países musulmanes. Las más graves ocurrieron en Afganistán donde murieron al menos 16 personas. En una conferencia de prensa convocada tras su llegada a Washington, el general Hood admitió que habían ocurrido cinco incidentes en los que hubo, según dijo, "un mal manejo del Corán". La base cuenta con una prisión de alta seguridad que alberga a más de 500 detenidos, la mayoría de ellos extranjeros musulmanes detenidos en el marco de la guerra global contra el terrorismo lanzada por EEUU tras los atentados del 11 de septiembre de 2001. El militar aseguró que tras una investigación preliminar realizada en los últimos 12 días se había determinado que no existían "pruebas creíbles" que confirmaran la denuncia de que el libro sagrado musulmán hubiera sido lanzado a un retrete. "Quisiera que ustedes sepan que no hemos encontrado pruebas creíbles de que un miembro de las fuerzas conjuntas en la bahía de Guantánamo haya tirado el Corán a un retrete", dijo Hood a los periodistas. Según documentos obtenidos por la Unión de Libertades Civiles de Estados Unidos (ACLU) mediante una orden judicial, un agente de la Oficina de Investigaciones Federales (FBI) se había hecho eco de la denuncia de un prisionero sobre la profanación del libro. Según esos documentos, el agente del FBI manifestó en relación con el prisionero que "los guardias de la prisión no lo tratan bien. El comportamiento (de los guardias) es malo. Hace unos cinco meses, golpearon a los detenidos. Tiraron un Corán al retrete". Pero Hood manifestó que los responsables militares de los interrogatorios habían entrevistado al prisionero, quien no dijo haber visto que nadie hubiese lanzado el Corán a un inodoro. "Le preguntamos por algún incidente en que hubiera visto que el Corán hubiese sido profanado o mal manejado y nos dijo que no. Pero manifestó que había oído que otros guardias en otro lugar y en otro momento lo habían hecho", señaló. No obstante, el comandante de Guantánamo admitió que la investigación determinó la existencia de 13 denuncias, cinco de las cuales fueron confirmadas como casos que "podrían definirse como "mal manejo del Corán". Por otra parte, añadió, cuatro casos ocurrieron antes de enero de 2003 cuando se emitieron normas escritas sobre la forma en que los guardias y quienes realizan los interrogatorios debían manejar el libro religioso musulmán. Hood prometió que el Pentágono continuará la investigación y aseguró que "estamos comprometidos a respetar la dignidad cultural" que representa el libro sagrado y la práctica religiosa de los detenidos. El militar habló con los periodistas después de que el portavoz del Pentágono, Lawrence DiRita, asegurase el jueves que el detenido que denunció el incidente del Corán y el retrete se había retractado. "El propio detenido... dijo que eso no había ocurrido", según DiRita. Las protestas contra las presuntas profanaciones del Corán comenzaron hace dos semanas después de que la revista "Newsweek" citara en su edición del 9 de mayo un informe del Mando Sur de las Fuerzas Armadas de EEUU, según el cual los guardas habían profanado el Corán en Guantánamo como método de presión durante los interrogatorios y ponían como ejemplo el incidente del inodoro. La publicación se retractó después de que su fuente, un alto funcionario, dijo no estar seguro de si había leído esa información en el documento en cuestión.




