Springsteen inició gira europea con concierto acústico en Dublín
En solitario, acompañado tan sólo con una guitarra, una armónica y un piano de cola, el artista estadounidense Bruce Springsteen inició la pasada noche en Dublín su esperada gira europea, que sirve para promocionar su último trabajo, "Devils & Dust".
En solitario, acompañado tan sólo con una guitarra, una armónica y un piano de cola, el artista estadounidense Bruce Springsteen inició la pasada noche en Dublín su esperada gira europea, que sirve para promocionar su último trabajo, "Devils & Dust". Por segunda vez desde que comenzase su carrera, "The Boss" se tira a la carretera sin un grupo de músicos a su espalda, sin la "E Street Band", la banda que lo acompaña intermitentemente desde hace ya más de dos décadas. La última vez que el músico de Nueva Jersey ofreció una gira exclusivamente acústica y "sólo ante el peligro" fue en 1996-1997, durante el tour de "Ghost of Tom Joad". Como en aquella ocasión, su último trabajo se adapta perfectamente a los escenarios pequeños, del tipo de la sala de conciertos dublinesa "The Point", donde se dieron cita la pasada noche unos 5.000 privilegiados incondicionales de Springsteen. Un concierto entre amigos, si se compara con el que "El Jefe" dio hace un par de años en la "Royal Dublin Society" ante más de 40.000 espectadores. No obstante, el álbum "Devils & Dust" está hecho para "hablar" con el público y, de hecho, Springsteen no paró durante toda la velada de contar y de cantar historias con sabor a folclore estadounidense, al estilo de Johnny Cash, Bob Dylan o del Tom Waits pianista. Los temas de su último trabajo suenan, a menudo, a un "country" con toques de rock, mientras que clásicos como "The River", "The Promised Land" o "The Rising" ganan crudeza gracias a la magia del directo "desenchufado". Sería imposible reproducir la energía eléctrica de otros temas bandera del "Boss" como "Viva Las Vegas", "Born in the USA" o "From Small Things" sin el apoyo de una banda de músicos. Sin embargo, Springsteen demuestra que es un maestro de la armonía, capaz de recrear el ritmo de la batería o el compás del bajo rasgueando las cuerdas de la guitarra y golpeando la madera del instrumento, creando, al mismo tiempo, un hipnotizador ejercicio de coordinación. En particular, el público agradeció la desnudez de las versiones acústicas, con Springsteen al piano, de las archiconocidas "The River" y "Real World", a pesar de que tardó en reconocer las primeras notas de estos temas, pues el cantautor normalmente las interpreta con su banda. Entre las composiciones de su último trabajo, la audiencia jaleó el compromiso de "Matamoros Banks", en la que cuenta la historia de los inmigrantes latinoamericanos que se dejan la vida al tratar de cruzar la frontera de EEUU. Varios de los temas de "Devils & Dust" incluyen frases en español debido a la fascinación que Springsteen siente por las historias de los "espaldas mojadas", de los de que cada día tratan de llegar hasta las puertas del vecino rico del norte en busca de una vida mejor. La audiencia también celebró el contenido político del tema que da título al nuevo álbum, "Devils & Dust", un relato en primera persona de un soldado estadounidense en la guerra de Irak. Y acabó vibrando con el tema "Long Time Coming", en el que el artista saca a relucir toda la rabia y potencia que le caracteriza cuando ataca un "rock and roll". Springsteen continuará su gira europea en otras dieciocho ciudades del continente, entre las que se incluye Madrid y Barcelona, donde actuará los próximos días uno y dos de junio, respectivamente.




